La muerte de tres niños de entre 4 y 5 años en una represa municipal de Corzuela, Chaco, es investigada por la Justicia, que todavía busca determinar cómo llegaron al reservorio y qué ocurrió antes de que fueran encontrados sin vida.
Las víctimas fueron identificadas como Bairon Sebastián Valdez, de 5 años; su hermano Román Bautista Valdez, de 4; y su primo Josué Cáceres, también de 4 años. Los tres habían desaparecido el domingo 25 de octubre y sus cuerpos fueron hallados alrededor de las 22.30, después de un operativo de búsqueda en el que participaron efectivos policiales, bomberos voluntarios y vecinos.
Según la reconstrucción inicial, el padre de los dos hermanos había viajado a Las Breñas para visitar a un familiar enfermo y dejó a los niños al cuidado de su suegra. Cuando regresó a la vivienda, cerca de las 19.30, le informaron que los menores habían salido y que no conocían su paradero.
Tras la denuncia, se desplegaron rastrillajes en distintos sectores. Algunos vecinos señalaron que habían visto a los chicos cerca de la represa, por lo que los equipos concentraron allí la búsqueda hasta encontrar los cuerpos.
La causa continúa sin respuestas definitivas
La investigación está a cargo de la fiscal Gabriela Rafart Anton, del Equipo de Investigación Fiscal N.º 3 de Charata, quien ordenó la realización de autopsias para establecer las causas y el momento de las muertes.
La funcionaria también dispuso la toma de testimonios a familiares y vecinos. Sin embargo, advirtió que todavía faltan pruebas para reconstruir la secuencia de los hechos y que, hasta el momento, no existen elementos suficientes para atribuir responsabilidades penales.
Uno de los principales interrogantes es cómo ingresaron los niños al reservorio. De acuerdo con las primeras informaciones, el predio cuenta con cercado e iluminación, aunque una de las hipótesis es que los menores hayan pasado por debajo de las barras de protección.
Los investigadores también analizan las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones, que podrían aportar información sobre los últimos movimientos de los chicos.
Las condiciones de seguridad del reservorio, bajo análisis
Otro aspecto de la investigación está relacionado con las características del lugar. La represa municipal no está habilitada para bañarse ni para realizar actividades recreativas y presenta sectores profundos y pozos que, según explicó la fiscal, pueden formarse por las descargas de agua.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, indicó que la principal hipótesis inicial es que los niños murieron ahogados. No obstante, aclaró que era necesario esperar los resultados de las autopsias para avanzar en la determinación de las causas de muerte.
Por ahora, las autoridades no precisaron cómo llegaron los tres niños hasta el agua ni si existieron fallas en las medidas de protección del predio. La investigación continúa abierta, mientras se esperan los resultados de las pericias y los testimonios que permitan esclarecer lo sucedido.



