La cúpula política del Gobierno volverá a reunirse este miércoles al mediodía en Casa Rosada con el objetivo de terminar de definir el respaldo legislativo al proyecto de reforma laboral, una de las iniciativas clave que el oficialismo busca aprobar durante las sesiones extraordinarias del Congreso. El encuentro se realizará en el despacho del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y estará atravesado por el estado de las negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas.
El foco central de la reunión será el repaso fino de los votos con los que cuenta La Libertad Avanza para avanzar con la modernización laboral, cuyo tratamiento en el Senado ya fue fijado para el próximo 11 de febrero. En ese marco, la senadora y jefa del bloque libertario en la Cámara alta, Patricia Bullrich, expondrá ante la Mesa Política un panorama detallado sobre el nivel de adhesión general al proyecto y las dificultades que persisten en algunos capítulos puntuales.
La reunión fue convocada la semana pasada por Adorni y contará con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial Santiago Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y, nuevamente, el ministro de Economía, Luis Caputo, cuya participación se volvió habitual por el peso fiscal de los temas en discusión.
Desde el oficialismo aseguran que los votos para la aprobación en general del proyecto están garantizados gracias al respaldo de los bloques dialoguistas. Sin embargo, reconocen que la verdadera disputa se dará en la votación artículo por artículo, donde aparecen resistencias vinculadas principalmente al impacto fiscal de la reforma.
El punto más sensible sigue siendo el capítulo que propone la reducción del Impuesto a las Ganancias para las sociedades, una medida que genera fuerte rechazo entre los gobernadores por tratarse de un tributo coparticipable. Las provincias advierten que una baja en la recaudación afectará directamente sus ingresos, mientras que el Gobierno sostiene que la reforma incentivará la formalización y, a mediano plazo, mejorará la recaudación.
En ese contexto, algunos mandatarios provinciales acercaron alternativas para destrabar el conflicto, como prorrogar la aplicación de la baja de Ganancias o atarla a variables de crecimiento económico. Estas opciones están siendo evaluadas por el Ejecutivo, con Luis Caputo como principal decisor en materia económica, con aval directo del presidente Javier Milei.
En la Casa Rosada interpretan como una señal positiva que gobernadores de peso como Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) hayan evitado participar de reuniones impulsadas por la CGT y también se hayan ausentado del reciente encuentro de gobernadores en el Consejo Federal de Inversiones. Para el oficialismo, esos gestos refuerzan la expectativa de lograr los consensos necesarios para avanzar con la ley.
Además del esquema impositivo, en la Mesa Política también se analizará el margen para avanzar con la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se financiaría con un aporte del 3% del salario, posiblemente con diferenciaciones según el tamaño de las empresas. Otro eje de debate serán los estatutos laborales que el Gobierno pretende derogar, como el del Periodista, que generan resistencias en sectores de la oposición.
