La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a cuestionar con dureza al presidente Javier Milei tras la cadena nacional en la que presentó el Presupuesto 2026 y aseguró que “lo peor ya pasó”. Para la exmandataria, el plan económico libertario no es sostenible y constituye “una verdadera bomba de tiempo”, cimentada en deuda y emisión futura.
“¿En serio que lo peor ya pasó, Milei? ¡Dale! Tanto lío para terminar diciendo lo mismo que Macri en 2018, cuando en realidad lo peor recién empezaba y tuvo que llamar al FMI para devolver dólares a los que hacían carry trade desde 2016”, escribió la líder del PJ en redes sociales.
Cristina subrayó las similitudes con la gestión de Cambiemos, recordando que el actual ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, fue el encargado del endeudamiento durante la gestión de Mauricio Macri. “Es todo tan igual… que el mismo que manejaba las finanzas y el endeudamiento en el gobierno de Macri hoy es tu ministro de Economía”, lanzó.
Respecto al equilibrio fiscal exhibido por Milei, la exmandataria sostuvo que no se trata de una corrección estructural sino de un espejismo: “Ese supuesto equilibrio es en base a endeudamiento en dólares y emisión monetaria presente y futura, con tasas de interés y futuros impagables que revientan la actividad económica”.
Además, advirtió que las promesas de “motosierra” contra la casta terminaron golpeando a la sociedad: “Muchos ya entendieron que la motosierra era para ellos: para sus trabajos, salarios, jubilaciones, medicamentos y comida. Mientras tanto, las comisiones eran para tu círculo cercano y los cargos para la casta más rancia que juraste combatir y ahora te aplaude en primera fila”.
En su mensaje, Cristina también aludió al cambio de tono de Milei durante su discurso televisado, donde evitó los gritos e insultos habituales. “Estás a tiempo… por lo pronto ya cambiaste la forma (que no es menor), pero ojo que el problema no es solo de formas, sino de fondo”, advirtió.
Finalmente, la exjefa de Estado insistió en que el Gobierno debe abandonar los “dogmas” y apostar a una política económica pragmática: “Largá los libritos de la Escuela Austríaca. La Argentina necesita una política económica realista que contemple los verdaderos intereses del país y de su pueblo”.
