La relación entre Patricia Bullrich y el entorno de Javier Milei volvió a quedar bajo la lupa luego de una serie de movimientos políticos y declaraciones de la senadora que fueron interpretados como un distanciamiento de algunas posiciones del Presidente. La titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado intentó restarle importancia a la polémica y aseguró que no sobrepasó los límites dentro del oficialismo.
El episodio comenzó con una reunión que Bullrich mantuvo con 15 diputados de La Libertad Avanza, sin informar previamente a la Casa Rosada. Durante el encuentro, la legisladora repasó lineamientos de trabajo junto a los representantes parlamentarios y posteriormente se difundieron imágenes de la reunión en las redes sociales. Uno de los participantes, el diputado Damián Arabia, publicó una fotografía con el mensaje: “Linda reunión con el equipo”.
Consultada por la convocatoria, Bullrich buscó bajar el tono de las versiones sobre un posible conflicto interno y explicó: “Me junté con mi gente”. Además, sostuvo que no había cruzado “ningún límite” y señaló que, hasta ese momento, no había recibido ningún llamado desde el entorno presidencial para pedirle explicaciones.
Sin embargo, sus declaraciones públicas también alimentaron las diferencias. Durante su participación en un acto organizado por el Colegio de Abogados en la Bolsa de Comercio, la exministra de Seguridad planteó conceptos vinculados con el funcionamiento institucional y el control del poder que marcaron distancia respecto de algunas posturas habituales del discurso presidencial.
Bullrich sostuvo que “las formas no son el fondo sino sustancia” y afirmó que, cuando el poder tiende a excederse, debe ser controlado mediante una ciudadanía activa. También reclamó mayor transparencia en los procesos de designación de jueces, hizo referencia a la necesidad de cubrir las vacantes de la Corte Suprema y defendió los valores republicanos.
Otro de los puntos de su exposición estuvo relacionado con la libertad de prensa. La senadora consideró que ese derecho debe proteger tanto a los medios cuando cuestionan al poder como al Presidente cuando responde a las críticas.
“No conozco un solo presidente que no haya sido cuestionado. La obligación es la de incomodar al poder, que siempre se pregunte. Y eso no es algo a lo que tenemos que tenerle miedo”, expresó.
Tensiones en el oficialismo y expectativas electorales
Las declaraciones y la reunión con los diputados generaron incomodidad en sectores de la Casa Rosada. Según trascendió desde el entorno gubernamental, algunos funcionarios interpretaron los movimientos de Bullrich como una señal de desafío a Milei y los vincularon con sus posibles aspiraciones políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Dentro del oficialismo consideran que la senadora podría estar buscando posicionarse nuevamente como una alternativa presidencial ante un eventual escenario en el que Milei no se presente a la reelección. No obstante, esa posibilidad forma parte de las interpretaciones que circulan en el ámbito político y no fue confirmada por la propia dirigente.
La situación vuelve a exponer las tensiones internas en La Libertad Avanza y las diferencias sobre el protagonismo de sus principales referentes. Mientras Bullrich intenta presentar sus movimientos como parte de su actividad política y parlamentaria, sus gestos siguen generando lecturas y cuestionamientos dentro del espacio gobernante.



