El arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, expresó su preocupación por las políticas vinculadas con la discapacidad y reclamó medidas públicas que garanticen la atención, la inclusión educativa y una mejor calidad de vida para las personas que necesitan apoyo. “Estigmatizar un grupo que además tiene esta situación de vulnerabilidad es una experiencia que a mí particularmente me duele mucho”, afirmó.
En una entrevista con Infobae desde Roma, el prelado también advirtió sobre la falta de diálogo político, las dificultades que enfrentan los sectores de menores recursos y el crecimiento de la precariedad laboral. Además, se refirió a la posible visita del papa León XIV a la Argentina y sostuvo que la salud del pontífice debe ser prioritaria al definir su agenda.
Discapacidad: reclamo por políticas de inclusión
Lozano señaló que la situación de las personas con discapacidad requiere especial atención en el debate público y legislativo. Según explicó, las decisiones que se adopten pueden tener consecuencias directas sobre la salud, la educación y las posibilidades de inclusión de miles de personas y sus familias.
El arzobispo recordó que la Conferencia Episcopal Argentina emitió dos declaraciones sobre el tema y afirmó que la Iglesia sigue de cerca el desarrollo de las discusiones legales y administrativas.
“Esto requiere de políticas públicas que estén debidamente diseñadas y apoyadas”, sostuvo al referirse a la necesidad de garantizar tanto la atención sanitaria como el acceso a bienes educativos y culturales.
Sus declaraciones se producen en medio de los debates sobre las políticas de discapacidad y de los reclamos de familias, prestadores e instituciones por la continuidad de los servicios y las prestaciones.
Pidió investigar irregularidades sin generalizar las sospechas
El arzobispo diferenció la necesidad de investigar posibles delitos de cualquier señalamiento generalizado hacia las personas que reciben asistencia.
“Si hay delito, si hay corrupción, tiene que corregirse y tiene que haber la sanción penal que corresponda a los delitos que se cometan. Pero que esto no implique generalizar conductas que no lo son”, planteó.
Lozano también describió las dificultades que enfrentan muchas familias para sostener tratamientos, traslados, acompañamientos y procesos de inclusión educativa. En ese contexto, pidió una actitud de cuidado y respeto hacia quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.
Para el prelado, la responsabilidad de garantizar la inclusión no puede recaer exclusivamente en los familiares o en las personas más cercanas, sino que debe involucrar al Estado y a la sociedad en su conjunto.
Educación y recursos para los sectores vulnerables
Lozano también manifestó preocupación por la disponibilidad de recursos destinados a la educación y advirtió que las dificultades en esa área afectan especialmente a quienes cuentan con menos oportunidades.
“La falta de recursos educativos perjudica de forma directa a los sectores más vulnerables”, resumió el planteo del arzobispo, quien vinculó la inversión educativa con las posibilidades de desarrollo de niños y jóvenes.
En su análisis, la inclusión de las personas con discapacidad requiere una mirada integral que contemple la salud, la educación y el acceso a propuestas culturales. Según sostuvo, estas dimensiones son fundamentales para mejorar la calidad de vida y ampliar las oportunidades de participación social.
Alerta por la precariedad laboral y la informalidad
Otro de los puntos señalados por el arzobispo fue la situación del empleo. Lozano advirtió sobre la profundización de la precariedad laboral y sus consecuencias tanto en el presente como en el futuro de los trabajadores.
Explicó que la falta de empleo registrado puede traducirse en menores garantías ante una enfermedad, la necesidad de tomar vacaciones o el momento de acceder a una jubilación.
“Hay un crecimiento en la informalidad laboral y una pérdida de trabajos formales”, afirmó al referirse a los indicadores sociales y laborales que sigue la Iglesia.
En ese sentido, mencionó los informes del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y sostuvo que sus relevamientos permiten analizar la evolución de las condiciones de vida y de trabajo. También pidió que las discusiones políticas partan de los problemas concretos y de la búsqueda de respuestas.
Reclamo al Senado por un proyecto sobre ludopatía
Durante la entrevista, Lozano también pidió que el Senado avance con un proyecto vinculado con la ludopatía, al advertir que corre el riesgo de perder estado parlamentario.
El arzobispo cuestionó que la iniciativa permanezca sin avances y sostuvo que la discusión estaría atravesada por intereses económicos. Por eso, expresó su respaldo al pedido de la pastoral social de la Conferencia Episcopal para que el proyecto continúe su trámite legislativo.
La posible visita del papa León XIV a la Argentina
Desde Roma, Lozano se refirió además a la salud del papa León XIV y a la posibilidad de que visite Argentina, Uruguay y Perú. El arzobispo contó que siguió por televisión la reciente audiencia general en la Plaza de San Pedro y que observó positivamente los movimientos y la interacción del pontífice con los presentes.
Según relató, durante su encuentro con el Papa también conversaron sobre la eventual gira por Sudamérica. Lozano afirmó que León XIV mostró entusiasmo por el viaje, aunque aclaró que la confirmación de la agenda dependerá de la evolución de su recuperación y de las recomendaciones médicas.
“Lo que queremos, como Iglesia en los tres países, es privilegiar la salud del Papa”, expresó. También señaló que la visita pastoral no debería poner en riesgo el proceso de recuperación del pontífice.
Dignidad humana frente a la exigencia de productividad
Al referirse a una posible visita del Papa al Cottolengo Don Orione, Lozano destacó el mensaje de atención a las personas que atraviesan situaciones de fragilidad.
El arzobispo sostuvo que la sociedad debe evitar que la eficiencia y la rapidez se conviertan en los únicos criterios para valorar a las personas. En esa línea, remarcó que quienes necesitan más tiempo o apoyo tienen la misma dignidad y deben contar con condiciones adecuadas para participar de la vida social.
También destacó la importancia de promover la paz, la justicia y el bien común, y de construir espacios de diálogo en lugar de profundizar las divisiones.
Las declaraciones de Lozano reunieron así dos ejes centrales de su mensaje: la necesidad de respuestas públicas frente a las dificultades sociales y la responsabilidad compartida de proteger a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.



