El riesgo país argentino volvió a subir este martes y superó los 700 puntos básicos por primera vez en un año. El indicador elaborado por JP Morgan avanzaba un 5,2% y se ubicaba en 710 puntos, impulsado por la caída de los bonos argentinos en el exterior y las dudas sobre el financiamiento de la deuda de 2027. Mientras tanto, las acciones argentinas operaban mayoritariamente en alza y el dólar oficial se mantenía estable.
La caída de los bonos impulsó el indicador
El riesgo país registraba una suba del 5,2% y alcanzaba los 710 puntos básicos durante la rueda del martes 20 de octubre. El avance estuvo vinculado con una caída cercana al 1% en los bonos argentinos que cotizan en los mercados internacionales.
Este indicador mide la diferencia entre el rendimiento de los títulos de deuda de un país y el de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. En términos prácticos, permite estimar cuánto más caro podría resultar el financiamiento para la Argentina frente a una referencia considerada de menor riesgo.
La suba refleja un escenario de mayor cautela entre los inversores respecto de la deuda argentina, en un contexto atravesado por factores internacionales y dudas sobre las necesidades financieras del Gobierno.
Las tasas de Estados Unidos agregan presión
Uno de los factores externos que inciden sobre el indicador es el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. La aceleración de la inflación de septiembre en ese país volvió a instalar la posibilidad de un ajuste de tasas por parte de la Reserva Federal.
Cuando aumentan los rendimientos de los títulos estadounidenses, el financiamiento suele encarecerse para distintos emisores y los países considerados más riesgosos pueden enfrentar mayores dificultades para atraer capital.
Justina Gedikian, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen, explicó a TN que las tasas elevadas en Estados Unidos encarecen el financiamiento internacional y afectan especialmente a economías como la argentina.
En paralelo, las elecciones presidenciales de Brasil también aparecen entre los factores observados por los inversores. Según el análisis citado, un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro podría favorecer un flujo de inversiones hacia la región y contribuir a moderar parcialmente la presión sobre los activos argentinos.
Las dudas sobre la deuda de 2027
En el frente local, los analistas señalan que una de las principales preocupaciones del mercado es cómo el Gobierno financiará los vencimientos de deuda previstos para 2027.
Las últimas licitaciones de deuda en el mercado doméstico no incluyeron títulos denominados en dólares. Esa situación alimentó las dudas sobre la estrategia oficial, que contemplaba recaudar US$ 5.000 millones durante el próximo año para afrontar compromisos financieros.
A esto se suman los pagos previstos al Fondo Monetario Internacional. Según las cifras citadas en el artículo original, la Argentina deberá afrontar compromisos por US$ 7.840 millones con el organismo a partir de 2027, en un esquema en el que sus acreencias tienen prioridad frente a otros compromisos.
La combinación de vencimientos, necesidades de financiamiento y ventas de bonos argentinos presiona sobre sus cotizaciones. Cuando los precios de los títulos caen, sus rendimientos aumentan y el riesgo país tiende a subir.
Las acciones argentinas operaron en sentido contrario
Pese al deterioro de los bonos, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraban mayoría de subas durante la jornada.
Entre los avances destacados figuraban Galicia, con un alza del 3,9%; Supervielle, con un 3,2%; y Transportadora de Gas del Sur, con un 2,8%.
En la Bolsa de Buenos Aires, el índice S&P Merval avanzaba un 1,8% medido en pesos y un 1,9% en dólares. Así, la evolución de las acciones contrastaba con la tendencia negativa de los títulos de deuda soberana.
El dólar se mantuvo estable y el Banco Central acumuló reservas
En el mercado cambiario, el dólar oficial abrió sin variaciones y se vendía a $1.540 en las pantallas del Banco Nación.
Al mismo tiempo, el Banco Central había comprado US$ 1.000 millones durante octubre, de acuerdo con los datos citados por TN. Ese monto ya superaba los registros de compras correspondientes a agosto y septiembre.
La acumulación de reservas, el superávit fiscal y la desaceleración de la inflación continúan siendo considerados factores favorables por parte de los analistas. Sin embargo, las dudas sobre el financiamiento futuro, la evolución de la actividad económica y el escenario político comienzan a tener mayor peso en las decisiones de inversión.



