Ante las previsiones de lluvias superiores a lo normal para el Nordeste argentino, referentes del sector empresarial de Corrientes plantearon la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, los municipios y las cámaras empresariales.
El ingeniero Jorge Gómez, expresidente de la Federación Económica de Corrientes (FEC), consideró que la provincia debe prepararse con anticipación para reducir el impacto que un escenario climático adverso podría generar sobre la producción, el comercio, el turismo, la logística y el empleo privado.
La propuesta apunta a evitar que las autoridades y los distintos sectores económicos deban actuar recién cuando aparezcan las contingencias. Para Gómez, contar previamente con información territorial y mecanismos de respuesta permitiría mejorar la capacidad de reacción ante posibles inundaciones, cortes de rutas, dificultades de acceso o problemas en los servicios.
La importancia de anticiparse al escenario climático
Gómez sostuvo que el seguimiento de la situación hídrica debe complementarse con una participación activa de las entidades empresariales.
Según planteó, el Estado cuenta con herramientas de gestión y organismos especializados, mientras que las cámaras empresariales tienen un conocimiento directo de las dificultades que atraviesan las distintas localidades y sectores productivos.
En ese sentido, consideró que ambas partes deberían aprovechar esa información para establecer mecanismos de cooperación antes de que una eventual emergencia obligue a tomar decisiones de manera urgente.
El objetivo, aclaró, no debería ser generar alarma entre la población, sino contar con herramientas concretas para actuar ante posibles complicaciones.
Un impacto que puede superar lo meteorológico
El eventual impacto de El Niño no estaría limitado a las precipitaciones. Una situación de lluvias intensas también podría afectar el funcionamiento de rutas y caminos, el transporte de mercaderías, la actividad comercial y turística y el normal desarrollo de distintas actividades productivas.
Una interrupción en una ruta, por ejemplo, puede generar consecuencias que van más allá del transporte: dificulta el abastecimiento de comercios, complica el traslado de productores y trabajadores y puede afectar la llegada de visitantes a determinadas localidades.
Por ese motivo, el empresario consideró necesario analizar el fenómeno desde una perspectiva más amplia, contemplando sus posibles consecuencias sobre la economía provincial y la vida cotidiana.
Protocolos simples para responder rápidamente
Uno de los planteos centrales es la elaboración de protocolos de actuación que sean sencillos y puedan utilizarse efectivamente cuando aparezca una situación de emergencia.
La idea es que cada cámara empresarial, municipio y organismo involucrado conozca de antemano a quién recurrir, cómo comunicar una situación y qué medidas tomar.
Para Gómez, no se necesitan estructuras excesivamente complejas ni procedimientos burocráticos, sino mecanismos claros que permitan ganar tiempo cuando una localidad enfrente dificultades.
La propuesta adquiere relevancia frente a la posibilidad de que las lluvias se combinen con crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, generando un escenario que podría afectar a distintas zonas de la provincia.
Los municipios tienen información clave
El referente empresarial también destacó el conocimiento que poseen los gobiernos locales sobre los puntos críticos de cada localidad.
Calles que suelen anegarse, caminos rurales que quedan intransitables, zonas vulnerables o dificultades recurrentes con los servicios son situaciones que, en muchos casos, son conocidas directamente por los municipios y los vecinos.
Ordenar esa información y compartirla con las entidades empresariales permitiría construir un mapa de riesgos más preciso y facilitar la planificación de las respuestas.
En este esquema, las cámaras comerciales y productivas podrían mantener un vínculo permanente con los municipios para transmitir rápidamente las dificultades que puedan surgir durante un período de lluvias intensas.
El seguimiento oficial y la prevención
El escenario climático también forma parte de la agenda del Gobierno provincial. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene sus proyecciones sobre la evolución de las precipitaciones en el NEA, mientras que desde el Ministerio de Producción se desarrollan acciones preventivas en distintas zonas del interior.
La estrategia busca contemplar no solamente las precipitaciones, sino también la posible coincidencia con una crecida de los principales cursos de agua de la provincia.
Para el sector empresarial, contar con información actualizada y confiable resulta fundamental para que las empresas puedan tomar decisiones sobre transporte, abastecimiento, producción y funcionamiento de sus establecimientos.
Un llamado a mantener la coordinación
Gómez también planteó que una eventual situación climática adversa debería ser abordada evitando que el tema se transforme en una disputa política.
La prioridad, según sostuvo, debería estar puesta en coordinar recursos, ordenar información y establecer prioridades antes de que las condiciones meteorológicas compliquen la actividad.
En ese sentido, consideró que una comunicación pública responsable también es parte de la prevención. La información oficial debe permitir que la población conozca los riesgos reales sin generar situaciones innecesarias de alarma.
Con las previsiones sobre lluvias por encima de los valores habituales, el desafío para Corrientes será sostener una planificación anticipada y una comunicación fluida entre Provincia, municipios y sectores privados. El objetivo será reducir las consecuencias que un escenario climático complejo pueda provocar sobre la actividad económica y la vida cotidiana de las distintas localidades.
