Lisandro Almirón volvió a dejar en evidencia el giro político de La Libertad Avanza en Corrientes. El diputado nacional y referente libertario afirmó que su espacio no se posiciona como oposición al Gobierno provincial y defendió los acuerdos alcanzados con la administración de Juan Pablo Valdés.
La definición contrasta con el discurso que el propio Almirón sostuvo durante la etapa electoral, cuando buscaba presentarse como una alternativa al oficialismo provincial y cuestionaba el esquema político de Vamos Corrientes.
Ahora, con un escenario político diferente y con la mirada puesta en los próximos acuerdos, el dirigente libertario adopta una postura mucho más cercana al diálogo con el oficialismo.
De candidato opositor a defensor de los acuerdos
Durante una entrevista en Radio Dos, Almirón fue contundente al explicar cuál es actualmente la posición de La Libertad Avanza frente al Gobierno provincial.
El legislador sostuvo que LLA no es oposición en Corrientes y defendió la posibilidad de avanzar en acuerdos políticos con el oficialismo.
“Los acuerdos políticos los cumplimos”, afirmó, al tiempo que cuestionó a sectores internos que no acompañan las decisiones adoptadas por la conducción partidaria.
Según su planteo, cuando el presidente Javier Milei y su equipo político consideran que un determinado acuerdo es el mejor camino, quienes deciden no acompañarlo quedan fuera de esa estrategia.
La postura expone un cambio importante respecto del escenario electoral, cuando Almirón encabezó la boleta libertaria para competir por la Gobernación y buscó instalar a La Libertad Avanza como una opción diferenciada frente al oficialismo de Vamos Corrientes.
El giro después de la derrota electoral
La modificación del discurso adquiere mayor relevancia al observar el resultado que obtuvo LLA en las elecciones provinciales.
La Libertad Avanza llegó a las elecciones de 2025 con candidato propio y una estrategia de diferenciación respecto del espacio encabezado por los Valdés. Almirón fue presentado como el candidato libertario y durante la campaña intentó capitalizar el crecimiento nacional del espacio de Javier Milei.
Sin embargo, el resultado estuvo lejos de las expectativas iniciales. Vamos Corrientes ganó la elección con más del 50% de los votos, mientras que LLA terminó en el cuarto lugar, en una jornada que dejó al espacio libertario lejos de disputar el poder provincial.
Ese resultado modificó el tablero político y también abrió la discusión sobre la estrategia que deberá adoptar el espacio libertario en Corrientes.
Ahora el enemigo ya no parece ser Vamos Corrientes
El nuevo posicionamiento genera una pregunta inevitable: ¿qué quedó del discurso opositor que acompañó a Almirón durante la campaña?
Mientras antes la construcción política buscaba diferenciar a LLA del oficialismo provincial, ahora el diputado sostiene que no existe una estrategia de oposición contra el Gobierno de Juan Pablo Valdés.
La explicación que ofrece es que los acuerdos deben cumplirse y que las diferencias internas no deberían impedir una estrategia común cuando la conducción nacional determina que existe un camino conveniente.
El propio Almirón ya había planteado públicamente en julio que La Libertad Avanza “no es oposición” en Corrientes y que existe diálogo con el Gobierno provincial.
Un acercamiento que puede abrir la puerta a nuevos acuerdos
El cambio de postura también alimenta las especulaciones sobre el futuro armado político de cara a 2027.
Almirón evitó cerrar la puerta a un entendimiento entre LLA y sectores de Vamos Corrientes y sostuvo que primero debe consolidarse una agenda común. En las últimas horas, distintos reportes sobre sus declaraciones volvieron a instalar la posibilidad de un acuerdo entre ambos espacios.
Para el dirigente libertario, las coincidencias entre Nación y Provincia pueden ser más importantes que la confrontación partidaria.
Pero para quienes recuerdan el discurso de campaña, la transformación resulta evidente: el dirigente que buscaba mostrarse como una alternativa al oficialismo provincial ahora reivindica los acuerdos con ese mismo espacio.
¿Coherencia política o pragmatismo?
La nueva posición de Almirón deja planteado un debate dentro del electorado libertario correntino.
Una cosa es construir una candidatura propia para disputar el poder provincial y otra muy diferente es aceptar que el espacio no ocupa un lugar opositor y que sus dirigentes deben acompañar los acuerdos definidos por la conducción nacional.
El cambio puede interpretarse como una estrategia de pragmatismo político para garantizar mayor influencia y presencia en las decisiones de la provincia. Pero también puede generar cuestionamientos entre quienes acompañaron a LLA convencidos de que representaba una alternativa al esquema de poder de Vamos Corrientes.
Por ahora, Almirón parece haber elegido el camino del diálogo y los acuerdos. La incógnita es cuánto de aquel discurso de confrontación electoral queda en pie y cuánto de aquella promesa de ser una alternativa terminó diluyéndose después de las urnas.
