Durante la celebración principal por San Cayetano, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, puso el foco en las dificultades que atraviesan muchas familias para sostener sus ingresos y cubrir los gastos cotidianos. En su homilía, reclamó mayor diálogo entre la dirigencia y sostuvo que la actividad económica debe estar orientada al bien común.
Ante la multitud reunida en el Santuario de San Cayetano, en Liniers, García Cuerva planteó que “la libertad económica no puede ser absoluta” y consideró que debe estar vinculada con las necesidades de la sociedad.
El mensaje se produjo en el marco de la tradicional jornada dedicada al santo del trabajo, que este año volvió a estar acompañada por la movilización bajo las consignas de “Paz, pan, trabajo y techo”.
El reclamo por los ingresos y el endeudamiento
Uno de los ejes centrales de la homilía fue la situación de quienes deben recurrir a más de una fuente de ingresos para sostener sus hogares.
El arzobispo señaló que muchas personas enfrentan un escenario en el que un solo salario no resulta suficiente para cubrir las necesidades básicas, mientras otras familias recurren a créditos para afrontar sus gastos y terminan incrementando su nivel de endeudamiento.
En ese contexto, cuestionó a una parte de la dirigencia por concentrarse en disputas políticas que, según planteó, no ofrecen respuestas concretas a los problemas cotidianos.
También advirtió sobre los efectos de los debates atravesados por posiciones ideológicas y pidió que las decisiones políticas recuperen una mirada centrada en las personas y sus necesidades.
García Cuerva pidió más diálogo y consensos
El arzobispo sostuvo que el diagnóstico de los problemas sociales no alcanza por sí solo y llamó a generar respuestas concretas.
En ese sentido, reclamó que se multipliquen el diálogo, la búsqueda de consensos, el bien común y las oportunidades laborales, además de insistir en la importancia de la justicia social.
Su planteo estuvo acompañado por una referencia al rol que debe ocupar la persona dentro de las decisiones económicas. Según expresó, el centro de la actividad no debería estar exclusivamente en el capital, las reglas del mercado o el lucro, sino también en las personas y las familias.
La visita de León XIV a la Argentina
Durante la celebración, García Cuerva también hizo referencia a la próxima visita del papa León XIV, prevista para noviembre.
El arzobispo consideró que la llegada del pontífice constituye una oportunidad para reflexionar sobre valores vinculados con la justicia social y con una concepción de la economía orientada hacia las personas.
León XIV visitará la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, con actividades previstas en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
La referencia adquirió relevancia porque el mensaje del arzobispo se produjo en un contexto de diferencias públicas entre el Gobierno nacional y distintos sectores de la Iglesia respecto de conceptos como justicia social, intervención estatal y funcionamiento del mercado.
El aumento del costo de vida, otro de los puntos señalados
García Cuerva también pidió no naturalizar los aumentos de los gastos que forman parte de la vida cotidiana.
Durante su homilía mencionó el impacto de las tarifas, el transporte, los alquileres y los alimentos, y sostuvo que la sociedad no debería resignarse frente a un escenario en el que los ingresos pierden capacidad para cubrir esas necesidades.
Además, llamó a fortalecer la empatía, la solidaridad y el compromiso social para evitar que determinados sectores queden excluidos.
El rol de las parroquias frente a las necesidades sociales
Otro de los pasajes de la celebración estuvo relacionado con la asistencia que brindan las parroquias a personas en situaciones de vulnerabilidad.
El arzobispo destacó el trabajo de las comunidades religiosas que ofrecen alimentos y ayuda a quienes atraviesan dificultades y planteó que esa tarea continúa siendo necesaria frente a las necesidades existentes.
En ese marco, pidió no ocultar ni minimizar el sufrimiento social, sino reconocerlo y buscar mecanismos que permitan atenderlo.
La homilía terminó con un fuerte mensaje de compromiso comunitario y recibió el aplauso de los fieles que participaron de la celebración en Liniers.
