El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó nuevamente en el centro de la polémica tras conocerse que pagó en efectivo un viaje familiar a Aruba realizado entre diciembre de 2024 y enero de 2025, en medio de la investigación judicial sobre su patrimonio.
Según consta en la causa que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita, los pasajes —en clase ejecutiva— fueron abonados “cash” y tuvieron un costo total de 5.762 dólares. El viaje incluyó a su esposa e hijos y se extendió durante las fiestas de fin de año.
El itinerario contempló escalas en Lima, con vuelos operados por LATAM Airlines. De acuerdo a fuentes del sector turístico, ese tipo de pasajes suele tener un valor superior, especialmente en temporada alta.
Este episodio se suma a otros viajes bajo análisis judicial, como el realizado a Punta del Este y otro a Nueva York, que también generaron cuestionamientos sobre el origen de los fondos y posibles irregularidades en el uso de recursos.
La investigación busca determinar si los gastos del funcionario se corresponden con sus ingresos declarados, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito. En ese contexto, el levantamiento del secreto fiscal y bancario será clave para reconstruir su situación patrimonial.
El caso también reaviva el debate político, ya que contrasta con el discurso de austeridad promovido por el gobierno nacional, mientras crecen las dudas sobre el financiamiento de viajes y el nivel de vida del funcionario.
