El Gobierno de Corrientes volvió a recurrir a los Aportes No Reintegrables (ANR) para asistir a municipios del interior, en medio de un escenario que expone la fragilidad de las finanzas comunales. El Decreto Nº 109, firmado el 29 de diciembre de 2025 por el gobernador Juan Pablo Valdés y el ministro de Hacienda y Finanzas, fue publicado recién este 10 de febrero en el Boletín Oficial, pero sin el anexo donde deberían detallarse los montos asignados y las comunas beneficiadas.
La medida liberó una nueva tanda de fondos provinciales que no deben ser devueltos al Tesoro, bajo la modalidad de “apoyo económico”. Los intendentes solo están obligados a rendir cuentas sobre el destino de los recursos, aunque la falta de información pública sobre las cifras y los destinatarios vuelve a poner el foco en la transparencia del manejo financiero.
Durante todo 2025, el Ejecutivo provincial utilizó de manera reiterada esta herramienta para asistir a municipios con dificultades para afrontar gastos corrientes y compromisos básicos. Lejos de tratarse de un hecho aislado, los ANR se transformaron en un mecanismo habitual para sostener administraciones locales que no logran equilibrar sus cuentas.
La publicación tardía del decreto y la ausencia de datos clave en el Boletín Oficial alimentan cuestionamientos sobre el criterio de distribución de los fondos y el grado de discrecionalidad en su asignación.
En los hechos, el envío constante de salvatajes económicos deja en evidencia la debilidad estructural de las finanzas municipales en el interior correntino y reabre el debate sobre el modelo de administración provincial y la dependencia de los intendentes respecto del Poder Ejecutivo.
