La situación en San Luis del Palmar sigue siendo crítica y mantiene en vilo a toda la comunidad. Según el último relevamiento oficial, 114 familias —unas 450 personas— permanecen evacuadas en 13 centros de asistencia habilitados por el Municipio, mientras que más de 200 vecinos debieron autoevacuarse, elevando el total de afectados a más de 650 personas.
El municipio continúa en alerta máxima debido a la saturación del suelo y la falta de escurrimiento del excedente hídrico, un escenario que impide el descenso del agua y agrava el impacto sobre los barrios más vulnerables y los parajes rurales.
Equipos de Defensa Civil, fuerzas de seguridad y personal municipal trabajan de manera conjunta para asistir a los damnificados, con mayores dificultades en las zonas rurales, donde el acceso resulta complejo y las condiciones empeoran con el correr de las horas.
Las autoridades locales advirtieron que la emergencia se mantendrá mientras no mejoren las condiciones climáticas, y que el riesgo persiste si continúan las lluvias o no se logra aliviar la presión sobre los cauces. La situación genera preocupación entre los vecinos, que reclaman soluciones de fondo ante un fenómeno que se repite con cada evento climático extremo.
