Con bloques más fortalecidos en la Legislatura bonaerense tras el recambio parlamentario, La Libertad Avanza (LLA) se prepara para encarar el 2026 con una agenda propia en la provincia de Buenos Aires. Entre las principales iniciativas, el espacio libertario buscará avanzar con una reforma política que incluya la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) para las elecciones provinciales de 2027.
Si bien el peronismo continuará siendo la principal fuerza legislativa —primera minoría en Diputados y con quórum propio en el Senado—, los legisladores que responden al presidente Javier Milei consideran que el año no electoral ofrece una oportunidad para debatir cambios estructurales sin alterar las reglas de juego en plena competencia. En ese marco, la modalidad de votación será el eje central de la propuesta, tomando como antecedente la aplicación de la BUP en las últimas elecciones nacionales, donde el sistema funcionó sin mayores inconvenientes.
Además de la boleta única, la reforma política que proyecta LLA contempla otros temas sensibles, como el esquema de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cuya aplicación depende del gobernador Axel Kicillof con aval legislativo, y la posibilidad de reabrir el debate sobre las reelecciones indefinidas. Desde el bloque libertario remarcan que estos cambios deben discutirse con anticipación y no de manera coyuntural.
En paralelo, La Libertad Avanza también pone la mira en el funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que actualmente opera con solo tres de sus siete integrantes. Existen cuatro vacantes que el Ejecutivo provincial reconoce que deberán cubrirse durante 2026, y el espacio libertario busca participar activamente en esa negociación. Si bien aún no hay nombres definidos, desde LLA sostienen que se trata de una discusión “urgente” que debe resolverse con criterios de equilibrio político.
En la Cámara de Diputados provincial, el bloque libertario cuenta con 19 legisladores y una conducción encabezada por Agustín Romo, mientras que en el Senado dispone de cinco bancas, un número clave teniendo en cuenta que las designaciones de jueces de la Corte requieren acuerdos en la Cámara alta. En ese escenario, el oficialismo provincial deberá negociar no solo con el peronismo y el radicalismo, sino también con un LLA que busca consolidarse como actor decisivo en las reformas institucionales que vienen.
