El debate del Presupuesto 2026 expuso y profundizó las tensiones internas dentro del peronismo en el Senado. Un grupo de entre cinco y seis legisladores que responden a gobernadores opositores adelantó que votará a favor en general el proyecto de gastos e ingresos enviado por el Ejecutivo, una postura que los diferencia del bloque que conduce Cristina Fernández de Kirchner y que impulsa un rechazo sin matices.
Se trata de senadores que integran el bloque Convicción Federal y del Frente Cívico que responde al gobernador santiagueño Gerardo Zamora. Desde ese espacio sostienen que el Gobierno debe contar con la herramienta presupuestaria y que las provincias necesitan previsibilidad en materia de recursos, aun cuando luego planteen objeciones en la discusión artículo por artículo.
La definición representa un revés para la estrategia del kirchnerismo duro, que en Diputados celebró haber logrado frenar algunos puntos sensibles del proyecto. En el Senado, sin embargo, el escenario es distinto y los gobernadores ganaron peso en la toma de decisiones. “No podemos votar en contra del Presupuesto cuando siempre reclamamos que sin esa ley se dificulta gobernar”, sintetizó uno de los legisladores que se inclinará por el aval en general.
Según fuentes parlamentarias, los senadores Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy), Sandra Mendoza (Tucumán) y los santiagueños Claudia Ledesma Abdala de Zamora y Elia Moreno ya hicieron saber que no acompañarán una postura de bloqueo total, como la que impulsan José Mayans y Juliana Di Tullio, referentes del sector más cercano a CFK.
La decisión se inscribe en un malestar más amplio de varios mandatarios provinciales con la conducción política del kirchnerismo. En encuentros recientes, gobernadores peronistas cuestionaron que las estrategias parlamentarias se definan sin consultar las realidades territoriales y advirtieron que la prioridad es garantizar gobernabilidad y recursos para las provincias.
Desde el oficialismo, en tanto, observan con satisfacción el escenario: no solo se encamina la aprobación del Presupuesto en general, sino que también queda en evidencia la creciente fragmentación del peronismo, con bloques y liderazgos que ya no responden a una estrategia unificada.
