El mundo Estudiantes vivió una noche inolvidable en Santiago del Estero y en La Plata, con celebraciones que se multiplicaron a más de mil kilómetros de distancia tras la consagración ante Racing. El título significó el cuarto en apenas tres años del ciclo conducido por Eduardo Domínguez y volvió a confirmar el protagonismo del Pincha en el fútbol argentino. Sin embargo, mientras los hinchas celebran, empiezan a aparecer incógnitas clave de cara al cierre de la temporada.
Dentro del estadio Madre de Ciudades, los festejos se extendieron durante largos minutos. Hubo cánticos para los jugadores, para el entrenador y, de manera especial, para Juan Sebastián Verón. El presidente del club fue uno de los más ovacionados y hasta levantó el trofeo desde la platea antes de sumarse al campo de juego, un gesto que fue celebrado por el plantel y la hinchada. Verón agradeció el reconocimiento y destacó el valor simbólico del momento, en un año que tuvo altibajos pero terminó con una consagración decisiva.
Otro de los focos de atención fue el capitán Santiago Ascacíbar. El mediocampista volvió a estar en el centro de los rumores por un posible interés de River, algo que no pasó inadvertido para los hinchas, que le dedicaron varios cánticos pidiendo su continuidad. El propio jugador evitó definiciones y aseguró que su cabeza está puesta en la próxima final, aunque dejó abierta la puerta a una evaluación de su futuro una vez finalizada la temporada.
Eduardo Domínguez también fue protagonista excluyente de la noche. Con contrato hasta el 31 de diciembre, el entrenador todavía no definió su continuidad. Durante el año tuvo cruces públicos con la dirigencia y su futuro estuvo en duda en más de una oportunidad, por lo que el abrazo con Verón durante los festejos fue leído como una señal de distensión. Aun así, desde el club prefieren postergar cualquier definición hasta después del próximo compromiso.
Ese partido será el sábado próximo, cuando Estudiantes enfrente a Platense en el Estadio Único de San Nicolás por el Trofeo de Campeones, que reúne a los ganadores del Apertura y el Clausura. De cara a ese encuentro, surge otra incógnita: la situación de los jugadores suspendidos por la AFA tras los incidentes ante Rosario Central. El alcance de la sanción —establecida para el “próximo torneo oficial”— podría abrir una nueva polémica en la antesala de una final que promete tensión y expectativa.
