Un nuevo informe de la Universidad de Buenos Aires volvió a exponer una realidad incómoda para la provincia: Corrientes figura entre los peores conglomerados urbanos del país para vivir. La segunda edición del Índice de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC), elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, ubicó a la capital correntina en el último puesto, con una valuación de apenas 2,54 puntos, muy lejos de los primeros lugares.
El ranking está liderado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (3,65), seguida por Mendoza (3,34), Córdoba (3,25), San Miguel de Tucumán (3,17) y Rosario (3,16). Más atrás aparecen San Juan y Santa Fe (ambas con 2,98), Salta (2,85) y Mar del Plata (2,74). Corrientes cierra la lista con la puntuación más baja.
Cinco dimensiones donde Corrientes no logra despegar
El informe evaluó a los diez principales conglomerados urbanos del país en una escala del 0 al 5, a partir de cinco dimensiones clave:
- Política e institucional
- Desarrollo económico
- Sociedad
- Medio ambiente
- Tecnología e infraestructura
El estudio se basó en 159 indicadores, que permiten trazar un diagnóstico integral. Mientras ciudades como San Miguel de Tucumán y Salta lograron mejoras “significativas” en sus puntajes respecto a la edición anterior, Corrientes apenas mostró un incremento leve y se mantuvo última, sin avances de peso.
CABA sostuvo su liderazgo en todas las dimensiones; Mendoza, Córdoba y Rosario también registraron mejoras. En contraste, la capital correntina sigue rezagada, sin cambios estructurales que alteren su posición general.
Por qué Corrientes queda tan atrás
Según el análisis, la provincia presenta déficits persistentes en desarrollo económico, infraestructura tecnológica y gestión ambiental, además de una débil performance institucional. En conjunto, estas falencias explican por qué Corrientes no logra abandonar el fondo de la tabla.
El objetivo del estudio
Omar Quiroga, director del Centro de Ciudades Inteligentes de la UBA, destacó que el IGEC busca “establecer un diagnóstico que permita diseñar políticas públicas innovadoras y estrategias urbanas sostenibles”. El indicador pretende funcionar como una herramienta para medir el avance de las Smart Cities en Argentina.
