El Gobierno nacional acelera por estas horas una trama de negociaciones políticas con gobernadores de distintos espacios con un objetivo central: asegurar el respaldo legislativo necesario para avanzar con las principales reformas que Javier Milei quiere desplegar en la segunda etapa de su gestión. En la Casa Rosada sostienen que las provincias también tienen incentivos económicos para acompañar el rumbo del Ejecutivo, especialmente en un contexto en el que el endeudamiento provincial depende del Riesgo País y, por tanto, de las expectativas sobre la economía nacional.
En ese marco, el Presidente envió en las últimas horas un gesto político a un rival reciente: felicitó al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, por una emisión de deuda en el exterior a una de las mejores tasas de la historia de la Ciudad. Para el oficialismo, se trata de una señal de distensión que se suma al acuerdo por coparticipación incluido en el Presupuesto 2026 tras la negociación entre Macri y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El oficialismo considera que acuerdos como estos deben replicarse en otros distritos, sobre todo aquellos donde los legisladores responden verticalmente a sus gobernadores. En ese punto, el ministro del Interior, Diego Santilli, acumula una agenda cargada: ya mantuvo reuniones con Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco) y Alberto Weretilneck (Río Negro). Uno de los avances concretos fue la reducción de retenciones al petróleo, un compromiso asumido con Torres.
La próxima escala será Santiago del Estero, donde Santilli se reunirá con Gerardo Zamora, figura clave para el Gobierno por su peso en el Senado: controla tres bancas propias, algo inédito para cualquier gobernador. Pese a su alineamiento histórico con el kirchnerismo, la Casa Rosada lo considera un interlocutor imprescindible.
Al mismo tiempo, Gustavo Sáenz actúa como operador político para articular un grupo de gobernadores que sostenga la gobernabilidad del oficialismo. La idea es conformar un bloque —formal o informal— integrado por Misiones, Salta, Tucumán, Catamarca, Río Negro, Santiago del Estero y Neuquén, provincias cuyos diputados y senadores podrían garantizar votos clave para las reformas libertarias.
El armado aún no está cerrado. Santilli tiene pendiente reunirse con referentes como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Gustavo Valdés (Corrientes), además de Claudio Poggi (San Luis), un aliado natural. En la Casa Rosada consideran también que Sergio Ziliotto (La Pampa) podría acompañar, mientras que no esperan avances con los mandatarios más críticos: Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Gustavo Melella y Ricardo Quintela.
