En su primera semana como jefe de Gabinete, Manuel Adorni inició una ronda de reuniones individuales con los nueve ministros del Gobierno para detectar “fallas” en la comunicación interna y reorganizar el esquema de trabajo dentro del Poder Ejecutivo. Según fuentes oficiales, el objetivo es “aceitar los vínculos” entre las carteras y recuperar la coordinación política tras la salida de Guillermo Francos.
Adorni planea reuniones ampliadas cada diez días para revisar avances y fijar objetivos comunes. Este lunes visitó a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y en los próximos días mantendrá encuentros con Patricia Bullrich, Luis Petri y Federico Sturzenegger, entre otros. Desde su entorno afirman que el flamante funcionario apuesta a un perfil conciliador y de gestión más ordenada.
En paralelo, el nuevo jefe de Gabinete define cambios en la estructura interna. Entre las posibles modificaciones figuran la salida de funcionarios vinculados al exministro Francos y la incorporación de colaboradores de confianza. Además, evalúa designar a Aimé “Meme” Vázquez como jefa de Gabinete adjunta, aunque su nombramiento aún no fue confirmado.
El rediseño incluiría también la simplificación de direcciones nacionales y el traspaso de algunas áreas al Ministerio del Interior. En este marco, el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, pasará a depender directamente de la Jefatura de Gabinete.
