El oficialismo prepara una reestructuración ministerial y un nuevo esquema de reparto de fondos federales para asegurar gobernabilidad en los próximos dos años. Estados Unidos condiciona su ayuda financiera a la estabilidad política y al diálogo con las provincias.
El Gobierno nacional trabaja en una reconfiguración del gabinete que se concretará después de las elecciones legislativas del 26 de octubre. La Casa Rosada busca ampliar acuerdos con los gobernadores y ofrecerles participación en áreas estratégicas como Minería, Energía, Obras Públicas y Agricultura, sin ceder ministerios clave.
La decisión responde a un doble objetivo: garantizar estabilidad política interna y cumplir con una de las condiciones del paquete de asistencia financiera de USD 40.000 millones acordado con los Estados Unidos. Desde el entorno del presidente Javier Milei aseguran que la prioridad será “sumar aliados, no confrontar con las provincias”.
Según trascendió, el Ejecutivo evalúa otorgar mayor control territorial y acceso a fondos de inversión a los gobiernos provinciales mediante una revisión del reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). El acuerdo buscará replicar los entendimientos logrados con Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza).
En paralelo, se prevé reforzar el bloque legislativo oficialista con alianzas junto al PRO, la UCR y sectores federales, con el fin de impulsar las reformas laboral y tributaria. Este esquema replicaría el espíritu del Pacto de Mayo, que el Presidente planea reimpulsar en el Congreso luego de los comicios.
En la Casa Rosada reconocen que la prioridad será mostrar gobernabilidad antes que disputar poder político en las provincias. “Tenemos que hacer concesiones para sostener el proyecto hasta 2027”, admiten fuentes cercanas al mandatario.
El nuevo gabinete incluiría ajustes en los primeros lugares, con dirigentes propios en los ministerios de mayor peso político y la posible designación de un jefe militar al frente de Defensa, un cambio que reforzaría la línea de mando en materia de seguridad y defensa nacional.
Además, Milei prepara un llamado al consenso con los gobernadores de las Provincias Unidas y otros exaliados, previsto para el lunes 27 de octubre, en lo que será el primer gesto político tras las elecciones.
