Ni el viento ni la intensa lluvia que castigó al nordeste argentino lograron detener la fe de los miles de jóvenes que participaron este fin de semana en la tradicional peregrinación juvenil a Itatí. Bajo el lema “Como María, Peregrinos de la Esperanza”, más de 200 mil fieles caminaron los 72 kilómetros que separan la ciudad de Corrientes del santuario mariano, cumpliendo promesas y llevando sus ruegos pese al clima adverso.
El ingreso al pueblo fue incesante y, a pesar del cansancio, la devoción convirtió a la localidad en una verdadera fiesta de fe. Ya en la jornada del domingo, con cielo despejado, se celebró la misa central presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain, acompañado por obispos del NEA.
Durante la homilía, Larregain destacó los mensajes de las pancartas y recordó: “Somos peregrinos de esperanza guiados de la mano de la Virgen”. En su mensaje, instó a los jóvenes a transformar esa esperanza en gestos cotidianos de servicio, solidaridad y compromiso con la vida.
El templo de Itatí se mantuvo colmado durante toda la jornada, con misas cada hora, mientras que el dispositivo sanitario debió adaptarse para atender a los caminantes agotados dentro del propio santuario. Voluntarios ofrecieron mate cocido, torta frita y agua caliente a los recién llegados.
Desde la Policía de Corrientes confirmaron que el operativo de seguridad culminó sin incidentes y que la cifra total de asistentes rondó los 400 mil fieles, sumando quienes llegaron en colectivos, minibuses o por cuenta propia.
