La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) anunció que ha suspendido sus operaciones médicas en la ciudad de Gaza debido a un nivel de riesgo que consideran “inaceptable”. Los constantes bombardeos y el avance de tanques israelíes cerca de sus instalaciones han generado una situación en la que sus clínicas quedarían rodeadas por las fuerzas militares, lo que imposibilita brindar atención segura a los pacientes más vulnerables.
El coordinador de emergencias de MSF en Gaza, Jacob Granger, explicó que muchos de los afectados son bebés en cuidados neonatales, enfermos graves y personas con lesiones que no pueden movilizarse. Las clínicas bajo su responsabilidad han realizado más de 3.640 consultas y atendido casos severos, incluyendo pacientes con malnutrición, quemaduras y mujeres embarazadas.
A pesar de esta suspensión, MSF informó que continuará operando en otros centros hospitalarios de la Franja de Gaza, como Al Helu y Al Shifa, siempre y cuando las circunstancias lo permitan.
En su pronunciamiento, la organización humanitaria hace un llamado urgente para que las autoridades pertinentes garanticen el acceso seguro y sin obstáculos para las organizaciones humanitarias, así como condiciones adecuadas para la prestación de atención médica sostenida. También denuncian la grave escasez de suministros médicos, personal y combustible, y alertan sobre la imposibilidad de evacuar a los pacientes críticos debido al entorno hostil.
