La Justicia de Morón citó a indagatoria a Ariel García Furfaro, dueño del laboratorio imputado por la producción y distribución de fentanilo contaminado que causó la muerte de 96 personas, esta vez en el marco de una causa por estafa contra una empresa de transporte y logística.
El perjuicio económico estimado es de 15 millones de pesos. La denuncia fue realizada por el responsable de la firma que brindó servicios de traslado, quien asegura que entre mayo y noviembre de 2023 García Furfaro contrató unos 406 viajes internacionales de carga, muchos hacia Paraguay, utilizando una empleada para gestionar los contratos, pero nunca pagó lo acordado.
Los recorridos involucraban rutas que partían desde La Plata, Hurlingham y Monte Cristo (Córdoba), así como tramos iniciados en Encarnación y Ciudad del Este, con destino a la zona franca paraguaya y distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.
Durante la ejecución del servicio, los pagos se interrumpieron repetidamente, lo que provocó la suspensión de algunos trayectos. Luego, para restablecer la relación comercial, García Furfaro realizó pagos parciales, fuera de los plazos pactados, generando una falsa percepción de solvencia que permitió que los servicios continúen.
Asimismo, para saldar parte de la deuda acumulada, entregó un cheque diferido por $423.500 del Banco Nación, que fue rechazado al momento de ser cobrado. Tras ello, dejó de hacer cualquier tipo de pago. La causa suma también diferencias cambiarias, ya que algunos contratos estaban en dólares.
García Furfaro se encuentra detenido desde el 20 de agosto, tras entregarse a la Justicia por su rol en la tragedia del fentanilo contaminado.
La audiencia de indagatoria se realizó al mediodía en la Unidad Funcional de Instrucción N° 5 de Morón, bajo la fiscalía de Marisa Monti y Claudio Oviedo.
La figura penal que se le imputa es la de estafa, y los fiscales señalan que los elementos recolectados —declaraciones, documentos digitales y oficios— permiten sostener la acusación en calidad de autor.
