En Corrientes, la crisis salarial de los docentes se profundiza. Tras el aumento del 12% anunciado por el Gobierno provincial el pasado 18 de agosto, los educadores revelaron que el salario básico de referencia apenas alcanza los $199.536,75, una cifra que no llega ni siquiera a cubrir la canasta básica.
La situación genera un fuerte malestar porque, además de los bajos ingresos, existe un achatamiento salarial que licúa la trayectoria y la antigüedad docente. Una maestra recién iniciada y otra con más de 23 años de servicio apenas se diferencian en $179.583 netos por cargo, lo que para los trabajadores de la educación es una burla al esfuerzo de décadas en las aulas.
Este escenario no es nuevo: la administración de Gustavo Valdés ha sido reiteradamente cuestionada por sostener salarios entre los más bajos del país y aplicar aumentos que no acompañan la inflación ni reconocen la jerarquía profesional.
“Con casi 25 años de trabajo, mi recibo es prácticamente igual al de alguien que recién empieza. No hay motivación, no hay reconocimiento, sólo desgaste y precariedad”, lamentó una docente de Capital.
La promesa del gobernador de “un nuevo aumento antes de fin de año” es recibida con escepticismo, ya que los gremios advierten que mientras se repitan estos parches, Corrientes seguirá siendo una de las provincias donde enseñar no garantiza un salario digno.
