Trabajadores bancarios realizaron una asamblea en la sucursal Mercedes tras graves acusaciones por parte del gremio de Paso de los Libres. Denuncian hostigamiento laboral y cuestionan el manejo de recursos dentro de la entidad financiera estatal.
En medio de un clima tenso, este lunes se llevó a cabo una asamblea en la sucursal del Banco de Corrientes en la ciudad de Mercedes, encabezada por referentes gremiales de Paso de los Libres, quienes denunciaron una preocupante persecución al personal y desmanejos de fondos dentro de la entidad financiera.
Los reclamos sindicales apuntan directamente a la gestión local del banco, donde empleados afirman estar siendo víctimas de presiones indebidas, amenazas veladas y traslados forzosos, en un contexto laboral cada vez más deteriorado. La asamblea fue convocada como una medida de visibilización ante el silencio de las autoridades provinciales y de la propia conducción del banco.
“Estamos frente a un accionar sistemático de maltrato institucional y manipulación de recursos internos que deben ser investigados”, aseguraron desde el gremio, en declaraciones recogidas tras la movilización.
El Banco de Corrientes, institución financiera estatal controlada por el gobierno provincial, viene siendo blanco de críticas en distintos puntos de la provincia. En este caso, el foco está puesto en Mercedes, pero no se descarta que la situación se repita en otras localidades.
A pesar de tratarse de un banco público que debería funcionar con criterios de transparencia y equidad laboral, los trabajadores denuncian una falta total de controles sobre cómo se administra internamente la estructura financiera.
“Exigimos el fin inmediato de la persecución y una auditoría urgente sobre los fondos y decisiones tomadas en esta sucursal”, advirtieron los delegados gremiales. También señalaron que en caso de no obtener respuestas, podrían realizar nuevas protestas en todo el territorio provincial.
La falta de intervención por parte del Gobierno provincial —que mantiene el control político del banco— genera aún más malestar, ya que muchos trabajadores ven en esta pasividad un aval a los atropellos internos.
Mientras el gobernador Valdés hace campaña nacional e inaugura obras mediáticas, el banco público de todos los correntinos se convierte en escenario de denuncias y escándalos internos.
