El peronismo busca un nuevo rumbo tras la condena de Cristina Kirchner, mientras el Gobierno de Milei ajusta su estrategia política
El 10 de junio de 2025, la Corte Suprema confirmó la condena de Cristina Fernández de Kirchner a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para cargos públicos por administración fraudulenta en la causa Vialidad, marcando un punto de inflexión para el Partido Justicialista (PJ) y el escenario político argentino. Con Kirchner fuera de la carrera electoral, el PJ enfrenta el desafío de rearmarse, mientras el Gobierno de Javier Milei recalibra su estrategia para capitalizar el debilitamiento de la oposición de cara a las elecciones legislativas de 2025 y las presidenciales de 2027. Axel Kicillof y Sergio Massa emergen como principales contendientes por el liderazgo peronista, en un contexto de tensiones internas y un electorado polarizado.
Rearme del PJ: Un peronismo sin Cristina Kirchner
La condena de Cristina Kirchner, que su abogado Carlos Beraldi ya negocia para cumplir en prisión domiciliaria, cierra su carrera electoral y obliga al PJ a reinventarse. La expresidenta, que asumió la presidencia del PJ nacional el 11 de diciembre de 2024, pierde influencia directa, aunque su figura sigue siendo un símbolo para el kirchnerismo duro. El peronismo, fragmentado tras la derrota de 2023 ante Milei, debe resolver tres cuestiones clave: liderazgo, estrategia electoral y unidad.
Liderazgo: Kicillof vs. Massa
- Axel Kicillof: El gobernador de Buenos Aires, con un discurso combativo contra Milei, se posiciona como el principal referente del peronismo para 2027. Su gestión, centrada en políticas sociales y resistencia al ajuste nacional, le otorga proyección nacional, pero su relación con Cristina y Máximo Kirchner está fracturada. Kicillof apuesta por desdoblar las elecciones bonaerenses en 2025 para consolidar su poder territorial, una jugada que Cristina cuestionó públicamente. Su entorno, liderado por Andrés “Cuervo” Larroque, lo ve como el “emergente político” para refundar el peronismo, pero enfrenta resistencias de La Cámpora y gobernadores que lo tildan de “radicalizado”.
- Sergio Massa: El líder del Frente Renovador busca ser el articulador de un peronismo amplio, replicando la estrategia de Lula da Silva en Brasil. Massa, que rompió su silencio en marzo de 2025, descarta candidaturas en 2025 pero mantiene su ambición presidencial para 2027. Su buena relación con Cristina y gobernadores peronistas lo posiciona como un mediador, aunque su derrota en 2023 y la “pesada herencia económica” que Milei atribuye a su gestión limitan su arrastre. En el Frente Renovador, figuras como Cecilia Moreau y Rubén Eslaiman lo postulan para la Primera Sección Electoral si no hay unidad. Massa apoyó el recurso de Cristina ante la Corte, mostrando lealtad al kirchnerismo, pero su estrategia apunta a sumar sectores moderados, incluso radicales anti-Milei.
Otros actores, como gobernadores (Gildo Insfrán, Ricardo Quintela) o intendentes (Jorge Ferraresi, Gabriel Katopodis), podrían ganar peso, pero carecen de proyección nacional. Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, busca mantener influencia, pero su rol se limita a la organización partidaria bonaerense.
Estrategia electoral
El PJ enfrenta las legislativas de 2025 con urgencia de recomponerse tras derrotas provinciales en 2024 (Chaco, Salta, Jujuy, San Luis). La cumbre del PJ bonaerense del 9 de diciembre de 2024 en Moreno, con Cristina, Kicillof, Massa y Máximo, proyectó una “foto de unidad”, pero las tensiones persisten. Los debates clave son:
- Desdoblamiento electoral: Kicillof insiste en separar las elecciones bonaerenses de las nacionales, usando su potestad de decreto, para maximizar su control en la provincia. Cristina y La Cámpora se oponen, argumentando que su candidatura en la Tercera Sección Electoral habría arrastrado votos. En abril de 2025, Kicillof anunció el desdoblamiento y la suspensión de las PASO provinciales, profundizando la ruptura con Máximo y Massa, quienes planeaban unificar comicios con un proyecto del Frente Renovador.
- Boleta Única Papel (BUP): La adopción de la BUP para elecciones nacionales divide al peronismo. Kicillof la cuestiona, alegando un “impedimento constitucional” y viendo una maniobra para debilitarlo, mientras Massa y La Cámpora son más abiertos a negociar su implementación.
- Unidad o listas separadas: Sin Cristina como candidata, el PJ teme una fragmentación en 2025. Massa insiste en un “frente anti-Milei” que sume al centro, mientras Kicillof prioriza un peronismo combativo. La falta de diálogo, evidenciada en la ausencia de Kicillof en la asunción de Cristina en el PJ nacional, complica la cohesión.
Estado deliberativo
La condena de Cristina sume al peronismo en un “estado deliberativo”, según analistas. La cumbre de Moreno mostró gestos de unidad, pero las diferencias estratégicas (desdoblamiento, PASO, BUP) y personales (Kicillof vs. Máximo) persisten. El PJ perdió solo tres bancas en Diputados y mantuvo su cohesión en el Senado en 2024, pero enfrenta el desafío de alinear a gobernadores que negocian con Milei (Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil) y senadores que podrían negociar por su cuenta. La militancia kirchnerista, movilizada tras el fallo, planea denuncias internacionales por “lawfare”, pero su capacidad de controlar la calle se debilita sin Cristina como candidata.
