El equipo económico del Gobierno, liderado por el ministro Luis Caputo, presentó un paquete de medidas para incentivar el uso de los estimados USD 250.000 millones en dólares no declarados que los argentinos guardan “bajo el colchón” o en la economía informal. Anunciadas ayer, las reformas buscan dinamizar el consumo, la inversión y promover una “dolarización endógena” para sostener un crecimiento económico del 6% anual en los próximos años, según proyecciones del INDEC. Caputo destacó que el plan apunta a un cambio cultural, eliminando el temor a usar estos fondos y reduciendo la intervención estatal en las transacciones.
Las medidas, parcialmente efectivas por decreto y resolución, incluyen la eliminación de requisitos informativos al organismo recaudador (ARCA) para operaciones como compras inmobiliarias, ventas de autos usados y gastos con tarjeta, reemplazados por una declaración jurada sobre la licitud de los fondos. Además, se elevaron los umbrales para reportar saldos: de $1 millón a $50 millones para cuentas bancarias y a $100 millones para tenencias en sociedades de bolsa. Estas reformas buscan simplificar transacciones y reducir la presión fiscal, que Caputo calificó como “tan alta que empuja a la informalidad”.
Para garantizar la seguridad jurídica, el Gobierno impulsará una reforma a la ley penal tributaria para evitar juicios retroactivos por dinero no declarado y una ley que asegure estabilidad tributaria para bienes adquiridos con estos fondos. Caputo enfatizó: “No consideramos que quienes compraron dólares bajo el cepo cometieron un delito. Pueden usar su dinero sin que nadie los persiga”. El recuerdo del aumento de Bienes Personales y el impuesto a la riqueza bajo el gobierno de Alberto Fernández refuerza la necesidad de estas garantías.
El plan, que complementa la reciente baja del dólar en todas sus cotizaciones, apuesta a que la remonetización de dólares y pesos informales reactive la economía sin emisión monetaria del Banco Central. “Queremos que la gente esté tranquila al comprar, sin regímenes informativos sin sentido”, afirmó Caputo, subrayando que la medida alivia a empresas y ciudadanos atrapados por la alta carga tributaria. Bancos y el Gobierno se preparan para canalizar estos fondos, mientras analistas proyectan un impacto positivo en el consumo y la inversión, clave para consolidar la recuperación económica.
