Franco Colapinto expresó su frustración tras chocar su Alpine en la Q1 del Gran Premio de Emilia Romaña en Imola, lo que provocó una bandera roja y su eliminación en la clasificación. En declaraciones a la prensa tras ser revisado en el centro médico, donde se confirmó que estaba ileso, el piloto argentino lamentó el incidente: “Estoy un poco triste porque creo que teníamos potencial para pelear por Q3. Es una pena terminar así porque el auto tenía potencia para un buen resultado”.
Colapinto, que debutó con Alpine en este circuito tras reemplazar a Jack Doohan, destacó que se estaba “acercando cada vez más” al ritmo de su compañero Pierre Gasly, quien clasificó décimo. Sin embargo, reconoció la dificultad de adaptarse al A525, un monoplaza diferente al Williams que condujo en 2024: “Es un auto distinto y lleva tiempo ponerme a tono”. El accidente ocurrió al tocar el césped en la salida de Tamburello, lo que lo llevó a perder el control y golpear las barreras, dañando la suspensión delantera.
A pesar del revés, el piloto de 21 años se mostró optimista: “Estoy seguro de que vamos a remontar mañana”. Subrayó los márgenes ajustados en la Fórmula 1 actual, donde “un error pequeño es costoso”, y expresó su apoyo al equipo, que ahora enfrenta una intensa tarea de reparación. Colapinto, respaldado por sponsors como YPF y Mercado Libre, enfrenta el desafío de demostrar su valía en las próximas cinco carreras para asegurar un asiento titular en Alpine.
