La situación generada por la crecida de los ríos Paraná y Uruguay continúa complicándose en distintos puntos de Corrientes. El número de personas evacuadas y autoevacuadas llegó a 1.687 este lunes 2 de noviembre, lo que representa un incremento de 220 afectados respecto del relevamiento de la semana pasada, cuando se contabilizaban 1.467.
El aumento refleja la presión que sigue ejerciendo la creciente sobre las localidades ribereñas y las dificultades que enfrentan numerosas familias para permanecer en sus viviendas. Entre los municipios más afectados se encuentra Paso de la Patria, donde se produjo el mayor incremento de personas desplazadas.
La localidad pasó de 110 a 228 afectados: ocho fueron evacuados y otros 220 debieron autoevacuarse. En comparación con el registro anterior, se sumaron 118 personas, una de las variaciones más importantes del último relevamiento.
Itatí también continúa atravesando una situación compleja. Allí, la cantidad de personas desplazadas aumentó de 475 a 518, distribuidas entre 190 evacuados y 328 autoevacuados. La cifra mantiene a la localidad entre los puntos con mayor cantidad de familias afectadas por la crecida.
En la ciudad de Corrientes, el registro llegó a 672 personas, frente a las 652 contabilizadas anteriormente. De esta manera, Capital concentra la mayor cantidad de evacuados y autoevacuados informados en la provincia.
La situación también genera preocupación en Goya, especialmente en la zona del puerto, donde se registraron 36 personas autoevacuadas. A ese escenario se suma Yahapé, con dos evacuados.
En Isla Apipé, el número de evacuados pasó de 114 a 119, mientras que en Ituzaingó aumentó de 14 a 17. Por su parte, Paso de los Libres mantiene 31 personas evacuadas.
No todas las localidades registraron aumentos. En Santa Lucía, la cantidad de autoevacuados bajó de 28 a 21. Cruz de los Milagros mantiene 24 personas desplazadas, mientras que Bella Vista pasó de 16 a 19 afectados.
El nuevo relevamiento muestra que la emergencia continúa extendiéndose y que el número de familias obligadas a abandonar sus hogares sigue creciendo en distintos sectores de Corrientes. La evolución de los niveles de los ríos Paraná y Uruguay será determinante para conocer cómo continuará la situación en los próximos días.



