El ministro del Superior Tribunal de Justicia de Corrientes, Alejandro Chaín, analizó la implementación del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia y explicó los principales cambios introducidos por la Ley 27.801 y el nuevo Código Procesal Penal Juvenil, que comenzaron a aplicarse el 5 de septiembre.
El magistrado destacó que la privación de libertad de adolescentes debe ser utilizada como una medida excepcional y, especialmente frente a delitos de menor gravedad, priorizar alternativas con finalidad socioeducativa.
Un sistema que amplía el universo de causas
Uno de los principales cambios de la nueva normativa es la ampliación de la franja etaria alcanzada por el régimen penal juvenil. Mientras la legislación anterior contemplaba la punibilidad de adolescentes de 16 y 17 años, el nuevo esquema incorpora también a quienes tienen 14 y 15 años.
Además, la normativa actual incluye todos los delitos previstos en el Código Penal y en leyes especiales, por lo que Chaín consideró posible que se produzca un incremento en la cantidad de causas que lleguen al sistema de Justicia Penal Juvenil.
Sin embargo, aclaró que una mayor cantidad de procesos no implica necesariamente un aumento del encarcelamiento de adolescentes.
Las medidas socioeducativas como alternativa
Chaín explicó que el nuevo régimen diferencia entre delitos graves y leves y establece distintas herramientas para responder ante las infracciones cometidas por menores.
En los casos de menor gravedad, sostuvo que deben prevalecer las medidas socioeducativas, orientadas a la reinserción, el cumplimiento de las normas y la convivencia en libertad.
De esta manera, el sistema busca que la respuesta estatal no se limite a una sanción mediante el encierro, sino que contemple alternativas acordes con la edad y las características de cada adolescente.
El Centro de Contención Juvenil de San Cayetano
Tras la entrada en vigencia de la reforma, autoridades del Poder Judicial realizaron una visita al Centro de Contención Juvenil de San Cayetano, junto con representantes del Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y del Servicio Penitenciario.
Chaín destacó que Corrientes cuenta con un establecimiento diseñado específicamente para alojar adolescentes y señaló que su construcción surgió de un proyecto vinculado al programa europeo Eurosocial, que incluyó intercambio con especialistas de distintos países.
Según explicó, el diseño del centro fue pensado bajo estándares internacionales que consideran la privación de libertad de un menor como una medida excepcional y vinculada a una finalidad socioeducativa.
Actualmente, el establecimiento aloja a varones menores de 18 años sometidos a procesos judiciales, todos bajo prisión preventiva y sin condenas firmes.
Qué ocurre cuando cumplen 18 años
El régimen también establece una separación entre adolescentes procesados y personas condenadas, así como entre menores y adultos.
Por este motivo, cuando los jóvenes alojados en el Centro de San Cayetano cumplen los 18 años, deben ser trasladados a un pabellón destinado a menores adultos dentro de una unidad penal.
El control de las condiciones de alojamiento corresponde al Poder Judicial, que debe supervisar que se respeten las normas y estándares establecidos cuando se dispone la privación de libertad.
Por su parte, la capacitación y preparación de los agentes que trabajan con adolescentes corresponde al Servicio Penitenciario y a las áreas del Poder Ejecutivo.
Sin centro específico para mujeres
El Centro de San Cayetano está destinado exclusivamente a varones. Chaín explicó que anteriormente las adolescentes mujeres que cumplían prisión preventiva eran alojadas en la Unidad Penal Pelletier, aunque actualmente esa institución ya no recibe personas menores de edad.
En la actualidad, según indicó, no existen adolescentes mujeres bajo disposición de la Justicia Penal Juvenil en Corrientes.
Ante eventuales casos, el magistrado mencionó alternativas como la prisión domiciliaria y otras medidas que permitan controlar el cumplimiento de las disposiciones judiciales sin recurrir necesariamente a la construcción y mantenimiento de una infraestructura específica.
Un régimen con mayor alcance y distintas respuestas
La implementación del nuevo Régimen Penal Juvenil amplía el universo de adolescentes que pueden quedar alcanzados por procesos judiciales, pero la reforma no establece que esa ampliación deba traducirse automáticamente en más encarcelamientos.
El planteo de Chaín apunta a que el nuevo sistema combine una mayor capacidad de intervención judicial con respuestas diferenciadas según la gravedad de cada hecho, reservando el encierro para aquellos casos en los que resulte estrictamente necesario.
