El comercio de la ciudad de Corrientes atraviesa un escenario de actividad contenida, marcado por la dificultad de las familias para recuperar capacidad de compra y por el crecimiento del endeudamiento con tarjetas de crédito. Desde el sector advierten que las promociones no alcanzan para generar un repunte sostenido y que los pequeños negocios son los más afectados.
El presidente de la Asociación de la Producción, Industria y Comercio de Corrientes (APICC), Augusto Massochi, analizó la situación del comercio capitalino y señaló que el nivel de consumo continúa por debajo de las expectativas de los comerciantes.
Según explicó, la situación puede observarse tanto en la peatonal Junín como en sus calles transversales, las principales avenidas y distintos sectores barriales de la ciudad.
Las familias priorizan los gastos esenciales
Uno de los principales factores que condicionan las ventas es el nivel de endeudamiento de los consumidores, particularmente a través de las tarjetas de crédito.
Massochi señaló que muchas familias utilizan parte de sus ingresos para afrontar compromisos financieros acumulados y que eso reduce el margen disponible para realizar nuevas compras.
En este contexto, los hogares priorizan gastos considerados esenciales, como alimentos, medicamentos y servicios, dejando en segundo plano otros consumos.
“Hay baja de consumo”, sostuvo el dirigente, quien agregó que a las familias “no le queda resto para otro tipo de gastos”.
La situación también limita el impacto de las promociones que ofrecen los comercios. Aunque existen descuentos, cuotas y distintas alternativas de financiación, el endeudamiento previo hace que una parte de los consumidores no pueda aprovecharlas.
Peatonal Junín y cierre de pequeños comercios
Respecto de la actividad en la zona céntrica, Massochi consideró que la peatonal Junín mantiene cierto nivel de movimiento, aunque reconoció que el escenario continúa siendo complejo.
Algunos comerciantes comenzaron a analizar cambios de ubicación y optaron por trasladarse hacia sectores donde los costos de alquiler son menores.
El panorama es más complicado para los pequeños establecimientos ubicados en calles paralelas y otras zonas de la ciudad. Según el titular de APICC, existe una cantidad importante de comercios chicos que debieron cerrar sus puertas ante las dificultades para sostener la actividad.
El incremento de los costos operativos, la menor demanda y la necesidad de mantener precios competitivos forman parte de las dificultades que enfrenta el sector.
Menor movimiento durante el Día del Niño
La situación también quedó reflejada en las ventas correspondientes al Día del Niño, que registraron una caída interanual.
De acuerdo con los datos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), entidad a la que está adherida APICC, las ventas vinculadas a esta fecha disminuyeron 2,5% respecto del año anterior.
El relevamiento señaló que los comercios recurrieron a distintas estrategias para intentar atraer compradores, principalmente descuentos, promociones y opciones de financiación.
Sin embargo, la respuesta de los consumidores fue selectiva y se concentró en productos de menor valor.
El 81,2% de los comercios relevados participó de acciones promocionales, aunque ese porcentaje fue 5,8 puntos porcentuales inferior al registrado durante el mismo período del año anterior.
Entre las herramientas utilizadas se destacaron la financiación mediante tarjetas, con una participación del 55,3%, y los descuentos por pagos en efectivo, utilizados por el 46,2% de los comercios.
El gasto promedio por operación fue de $45.892, frente a los $33.736 registrados un año antes. Según el relevamiento, una vez descontado el efecto de la inflación, esto representó un incremento real del 0,8%.
Los resultados estuvieron por debajo de las expectativas
El relevamiento de CAME también mostró que una parte importante de los comercios no logró alcanzar las ventas que esperaba para la fecha.
El 43,6% de los establecimientos consultados indicó que el resultado estuvo dentro de sus previsiones.
En cambio, un 41,7% consideró que las ventas estuvieron por debajo de lo esperado. Dentro de ese grupo, el 38,1% calificó el resultado como peor y el 3,6% como mucho peor.
Solo el 14,7% de los comercios señaló que la jornada tuvo un desempeño superior a sus expectativas: el 12,7% consideró que fue mejor y el 2% que fue mucho mejor.
Los números reflejan una demanda que continúa condicionada por el poder adquisitivo y que responde principalmente cuando encuentra precios promocionales o alternativas de financiación.
Jugueterías, entre los sectores más afectados
Dentro del relevamiento, el rubro de jugueterías presentó uno de los desempeños más débiles.
El ticket promedio alcanzó los $45.038, con una variación interanual negativa del 4,8%, lo que representó la mayor caída entre los sectores analizados.
Los comercios del rubro señalaron diferencias importantes en el acceso a herramientas de financiación. Mientras algunos locales lograron impulsar operaciones mediante acuerdos específicos y planes de cuotas, otros indicaron que la oferta de crédito disponible no fue suficiente para generar un mayor volumen de ventas.
También se observó una mayor búsqueda de productos económicos y compras realizadas durante los últimos días antes de la celebración.
Las jugueterías tradicionales enfrentan además una competencia creciente de bazares, plataformas de comercio electrónico, productos importados y ferias informales, que ofrecen alternativas de menor precio.
Importaciones y cambios en el mercado
Massochi también se refirió al crecimiento de los productos importados y a los efectos que tiene la apertura comercial sobre determinados rubros.
El dirigente comparó parte de la situación actual con experiencias registradas durante la década de 1990 y señaló que en sectores como el de juguetes se observa una mayor presencia de artículos provenientes del exterior.
Según su análisis, algunos de esos productos compiten principalmente a través del precio y pueden presentar diferencias en materia de calidad respecto de otras alternativas disponibles en el mercado.
El escenario genera un desafío adicional para los comercios locales, que deben competir con productos de menor costo mientras afrontan sus propios gastos de funcionamiento.
Preocupación por el uso de los ahorros
Massochi también expresó preocupación por la situación financiera de las familias y sostuvo que una parte de los consumidores estaría recurriendo a sus ahorros para afrontar los gastos cotidianos.
“La gente se está comiendo sus ahorros, lamentablemente”, afirmó el dirigente.
Desde el sector comercial consideran que la recuperación de las ventas dependerá en buena medida de una mejora en el poder adquisitivo y de una reducción de las obligaciones financieras que pesan sobre los hogares.
Mientras tanto, los comerciantes continúan recurriendo a promociones, descuentos y alternativas de financiación para intentar sostener el nivel de operaciones, aunque desde APICC advierten que estas herramientas por sí solas no alcanzan para generar una recuperación sostenida del consumo.
