El proyecto de reforma política que impulsa el Gobierno nacional volvió a generar tensiones dentro del oficialismo, especialmente alrededor de la iniciativa que busca eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Mientras desde la Casa Rosada aseguran que continúan trabajando para reunir los votos necesarios, cerca de Patricia Bullrich observan con mayor pesimismo el escenario en el Senado.
La eliminación de las PASO es uno de los principales objetivos políticos de Karina Milei, quien busca avanzar con una reforma del sistema electoral. Sin embargo, las negociaciones con los distintos bloques del Congreso todavía no permiten garantizar que la iniciativa pueda ser aprobada.
Diferencias sobre las posibilidades de aprobar la reforma
Dentro del oficialismo existen distintas lecturas sobre el estado de las negociaciones. En la Casa Rosada mantienen una postura optimista y sostienen que el Gobierno continúa dialogando con legisladores para conseguir los apoyos necesarios.
En cambio, el sector vinculado a Patricia Bullrich, que mantiene un seguimiento cercano de la situación en el Senado, considera que actualmente los números no acompañan al oficialismo.
La principal coincidencia entre ambos sectores es que el debate sobre el futuro de las PASO debería llegar al recinto durante septiembre o, como máximo, octubre. La posibilidad de postergar la discusión hasta diciembre genera reparos dentro de los espacios que impulsan la reforma.
La preocupación está relacionada especialmente con la cantidad de votos que necesita el oficialismo para avanzar con una modificación de las reglas electorales.
El malestar de Patricia Bullrich
El escenario también profundizó algunas diferencias políticas entre Bullrich y la conducción de La Libertad Avanza.
Cerca de la senadora consideran que la estrategia desarrollada por Karina Milei no logró generar hasta el momento las condiciones necesarias para garantizar la aprobación de la reforma. También cuestionan determinadas decisiones políticas y la forma en que el Gobierno viene llevando adelante las negociaciones con otros sectores.
Uno de los episodios que expuso esas diferencias fue la serie de reuniones que funcionarios y dirigentes mantuvieron con referentes del PRO, entre ellos Cristian Ritondo y Fernando De Andreis, enviados por Mauricio Macri.
Bullrich no participó de esos encuentros y, según trascendió, lejos de considerar su ausencia como un problema, habría interpretado que esas reuniones tenían pocas posibilidades de producir resultados concretos.
La senadora también viene reclamando que los resultados de la política económica comiencen a reflejarse de manera más visible en la vida cotidiana de los argentinos, un planteo que generó diferencias con sectores del Gobierno que sostienen una mirada más enfocada en los indicadores macroeconómicos.
Karina Milei intensifica su actividad política
En paralelo, la secretaria general de la Presidencia incrementó su presencia en actividades políticas y territoriales.
Desde el Gobierno explican que la decisión responde, entre otras cuestiones, a la necesidad de fortalecer el armado de La Libertad Avanza de cara a los próximos desafíos electorales.
En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, Karina Milei comenzó a tener una participación más activa en la construcción política del espacio. Dentro del oficialismo reconocen que existe preocupación por el escenario electoral porteño y por la necesidad de consolidar una estructura propia.
La estrategia también incluye el acercamiento a sectores del PRO, con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan ampliar el espacio libertario.
La interna oficialista suma nuevos capítulos
Las diferencias entre Bullrich y Karina Milei se suman a otras discusiones que atraviesan al oficialismo y que involucran a distintos sectores de la administración de Javier Milei.
En ese escenario aparece también la figura del asesor presidencial Santiago Caputo, quien mantiene una importante influencia dentro de la Casa Rosada y cuya relación política con Karina Milei es observada con atención dentro del oficialismo.
La disputa por espacios de decisión, la estrategia electoral y el control de determinadas áreas de gestión forman parte de una interna que continúa desarrollándose mientras el Gobierno intenta avanzar con su agenda legislativa.
El futuro de las PASO, una discusión clave
La eliminación de las PASO representa una modificación relevante del sistema electoral argentino y, por ese motivo, requiere de una negociación política amplia en el Congreso.
El oficialismo pretende avanzar con el proyecto durante los próximos meses, pero todavía debe conseguir los respaldos necesarios para evitar que la iniciativa quede frenada en el Senado.
Mientras la Casa Rosada asegura que las conversaciones continúan y confía en sumar apoyos, el sector de Bullrich mantiene una postura mucho más cautelosa y considera que los votos todavía no están garantizados.
El resultado de esas negociaciones será determinante para saber si el Gobierno consigue avanzar con una de las reformas políticas que considera prioritarias o si deberá postergar nuevamente la discusión sobre el futuro de las elecciones primarias.
