El ministro de Seguridad Nacional de Israel realizó declaraciones en las que planteó asesinatos selectivos diarios en la Franja y sostuvo que algunos palestinos “no merecen vivir”. Sus dichos generaron nuevas críticas por el contenido de sus expresiones y por sus antecedentes políticos.
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, volvió a generar controversia con declaraciones sobre la situación en Gaza. Durante una entrevista difundida en un podcast, el funcionario planteó la posibilidad de realizar asesinatos selectivos de entre 30 y 40 personas por noche en el territorio palestino.
Ben Gvir sostuvo además que en Gaza existen personas que, según su consideración, “no merecen vivir” y llegó a referirse a ellas utilizando una expresión deshumanizante. Sus declaraciones se produjeron mientras continúa el conflicto entre Israel y Hamas y en medio de los debates internacionales sobre las operaciones militares israelíes en la Franja.
El funcionario no tiene a su cargo las decisiones militares de Israel, pero dirige el Ministerio de Seguridad Nacional, que tiene bajo su órbita a la Policía israelí y el sistema penitenciario.
Una propuesta que amplía el alcance de los objetivos
Durante la entrevista, Ben Gvir planteó que los asesinatos no deberían limitarse exclusivamente a personas que representen una amenaza inmediata.
La propuesta expresada por el ministro contempla una cantidad determinada de víctimas cada noche y amplía, según sus propias palabras, el universo de personas que podrían convertirse en objetivos.
Sus declaraciones volvieron a poner en el centro de la discusión internacional el lenguaje utilizado por algunos integrantes del gobierno israelí respecto de la población palestina y su impacto en el conflicto.
Ben Gvir forma parte del gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu desde 2022 y es uno de los funcionarios de línea más dura dentro del oficialismo israelí.
Sus antecedentes políticos
El ministro tiene una trayectoria vinculada a sectores de la extrema derecha israelí. En el pasado integró Kach, movimiento fundado por el rabino Meir Kahane que promovía la expulsión de la población árabe de Israel y que posteriormente fue declarado organización terrorista.
Ben Gvir también vive en un asentamiento israelí ubicado en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967 y cuya situación constituye uno de los principales puntos de conflicto entre israelíes y palestinos.
A lo largo de su carrera política, el funcionario defendió posiciones favorables a una mayor expansión de los asentamientos israelíes y expresó públicamente su respaldo a la salida de población palestina de Gaza.
En declaraciones anteriores, también había planteado que la Franja debía ser incorporada al territorio israelí y había defendido la posibilidad de establecer nuevos asentamientos en la zona.
Cuestionamientos por su gestión de Seguridad
Las expresiones sobre Gaza se suman a las críticas que Ben Gvir recibió durante su gestión al frente del Ministerio de Seguridad Nacional.
Organizaciones de derechos humanos y sectores palestinos denunciaron abusos contra detenidos palestinos en cárceles israelíes. El funcionario, además, impulsó una política destinada a facilitar el acceso a armas por parte de ciudadanos israelíes.
De acuerdo con los datos mencionados en el informe, desde su llegada al Gobierno se produjo un fuerte incremento en la cantidad de licencias de armas otorgadas a ciudadanos israelíes.
Su gestión también estuvo marcada por distintos episodios de confrontación con activistas y organizaciones vinculadas con la causa palestina.
Una figura central del ala más dura del Gobierno
Ben Gvir se convirtió en una de las principales figuras del sector ultraderechista del Gobierno de Netanyahu y suele expresar posiciones más duras que otros integrantes del Ejecutivo respecto del conflicto en Gaza.
Sus declaraciones se producen además en un contexto de fuerte presión internacional sobre Israel por las consecuencias humanitarias de la guerra y por las denuncias relacionadas con posibles violaciones del derecho internacional.
La propuesta de realizar decenas de asesinatos selectivos cada noche volvió a colocar al ministro en el centro de la polémica y abrió nuevos cuestionamientos sobre el alcance que deberían tener las operaciones militares y las medidas de seguridad en Gaza.
