Un grupo de trabajadores que participó desde el comienzo en la construcción de viviendas del Instituto de Vivienda de Corrientes (INVICO) en Santo Tomé denunció una situación laboral que incluye haberes adeudados, despidos intempestivos y condiciones precarias de alojamiento.
El conflicto se produjo en el tramo final de una obra ubicada detrás de la Escuela Sargento Cabral, en la zona sur de la localidad. Según los trabajadores, fueron desvinculados sin previo aviso y quedaron sin cobrar parte de los salarios correspondientes a las últimas jornadas.
Los obreros señalaron además que durante distintos períodos tuvieron que permanecer dentro de las viviendas en construcción debido a la falta de recursos para afrontar gastos de alojamiento y viáticos. Incluso aseguraron que, durante las jornadas de mayor calor, llegaron a descansar debajo de un semirremolque.
Trabajadores denuncian que fueron dejados en la calle
Uno de los trabajadores que hizo público el reclamo fue Dionicio Oscar Suárez, quien afirmó que llevaba más de un año trabajando en el proyecto.
Según relató, el grupo comenzó las tareas desde las primeras etapas de la construcción y atravesó períodos de lluvia, barro y dificultades para contar con recursos básicos.
Suárez sostuvo que el conflicto se agravó cuando los trabajadores reclamaron por el pago de horas trabajadas y por los montos que percibían. De acuerdo con su testimonio, posteriormente recibieron la orden de no regresar al predio y sus pertenencias fueron retiradas del lugar.
El trabajador afirmó que parte de sus elementos personales fueron cargados en una camioneta, mientras que otros quedaron en la vía pública. También denunció que la desvinculación se produjo sin el pago de la quincena que, según indicó, se encontraba pendiente.
Reclaman pagos que habían sido comprometidos
Otro de los trabajadores, Ever Suárez, señaló que llevaba aproximadamente un año y tres meses trabajando de manera continua en la obra.
Según explicó, participó de tareas desde la excavación y los primeros trabajos de construcción hasta la etapa actual, cuando el complejo se encuentra próximo a su finalización.
El trabajador cuestionó que, después de todo ese período de actividad, el grupo haya quedado sin respuestas respecto de los salarios pendientes.
Además, aseguró que las condiciones habitacionales durante la obra fueron deficientes y que en determinados momentos debieron buscar lugares improvisados para protegerse del calor.
Hubo una denuncia y un compromiso de pago
Frente a la situación, los trabajadores acudieron a una comisaría de Santo Tomé para dejar asentado el reclamo.
Según manifestaron, también se había firmado un compromiso de pago en la alcaldía, con una fecha límite establecida para el día 10. Sin embargo, de acuerdo con la denuncia de los obreros, el plazo venció sin que se concretara el pago de las quincenas adeudadas.
La situación volvió a quedar expuesta durante la presencia de una comitiva de inspectores del INVICO en el predio. Los trabajadores aprovecharon la oportunidad para acercarse y plantear sus reclamos en busca de una posible intervención o mediación.
Señalan a una contratista y a un subcontratista
Los trabajadores apuntaron contra la empresa Heller, mencionada como contratista principal de la obra, y contra el arquitecto Dardo Maidana, señalado por los obreros como subcontratista.
Según los testimonios difundidos, ambos estarían vinculados con la organización de las tareas y el traslado de los trabajadores hacia el lugar.
Hasta el momento, no se difundieron descargos públicos de la empresa Heller ni del subcontratista mencionado respecto de las acusaciones realizadas por los trabajadores.
La obra, mientras tanto, permanece paralizada y el conflicto laboral continúa sin una solución definitiva informada públicamente.
