El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) impidió el traslado de 8.950 kilos de frutas en la provincia de Corrientes luego de detectar múltiples irregularidades en la documentación y en el origen de la mercadería durante un control de rutina.
El operativo se desarrolló en la Barrera Sanitaria de Villa Olivari, donde inspectores del organismo fiscalizaron un camión que transportaba 7.000 kilos de sandías y 1.950 kilos de melones.
Tras analizar la documentación presentada por el transportista, los agentes comprobaron que el número del Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) declarado se encontraba bloqueado y que la carga no figuraba registrada oficialmente. Además, el rotulado y los envases de las frutas indicaban una procedencia extranjera que no coincidía con la información consignada en los documentos.
Estas inconsistencias impidieron verificar el verdadero origen de la mercadería y garantizar que hubiera cumplido con las exigencias sanitarias establecidas para el traslado de productos vegetales dentro del país.
Medida preventiva para proteger la producción
Ante la imposibilidad de certificar la trazabilidad de la carga, el SENASA resolvió desnaturalizar la totalidad de la mercadería, una medida contemplada por la normativa vigente para evitar riesgos sanitarios y fitosanitarios.
Desde el organismo explicaron que el ingreso o circulación de productos sin los controles correspondientes puede favorecer la propagación de plagas o enfermedades que afecten la producción frutihortícola nacional, además de poner en riesgo el estatus sanitario argentino.
La importancia de la trazabilidad
El SENASA recordó que el seguimiento de los productos mediante la documentación oficial permite conocer su origen, recorrido y destino, una herramienta clave para actuar rápidamente ante la detección de posibles plagas y garantizar que la producción y el transporte se realizaron bajo las condiciones sanitarias exigidas.
Estos controles forman parte de las inspecciones permanentes que el organismo realiza en rutas y puestos estratégicos del país con el objetivo de proteger la producción agroalimentaria, preservar la sanidad vegetal y mantener las condiciones que permiten a los productos argentinos acceder a los mercados nacionales e internacionales.
Asimismo, reiteró que toda mercadería vegetal debe contar con la documentación sanitaria correspondiente y cumplir con las normas vigentes para asegurar su trazabilidad y minimizar los riesgos para la producción regional.
