Una imagen tomada hace más de 15 años volvió a recorrer el mundo en la previa de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. En la fotografía aparece un joven Lionel Messi, entonces una de las promesas del Barcelona, sosteniendo y bañando a un bebé que años más tarde se convertiría en una de las grandes figuras del fútbol internacional: Lamine Yamal.
La histórica imagen cobró una dimensión especial luego de que ambas selecciones aseguraran su lugar en la definición del campeonato, convirtiendo aquella coincidencia en una curiosidad que conecta a dos generaciones de futbolistas extraordinarios.
El origen de una foto inolvidable
La sesión fotográfica fue realizada en 2007 para un calendario solidario impulsado por el diario Sport, UNICEF y la Fundación Barcelona. La iniciativa tenía como objetivo recaudar fondos y visibilizar distintas acciones benéficas vinculadas a la infancia.
Para participar, varias familias fueron seleccionadas mediante un sorteo organizado por UNICEF. Entre ellas estaba la familia de Lamine Yamal, que entonces tenía apenas siete meses de vida.
Sin imaginar lo que ocurriría años después, Messi protagonizó una serie de imágenes junto al pequeño niño que terminaría convirtiéndose en una de las mayores promesas surgidas de La Masía.
Una imagen que se volvió viral
La fotografía fue rescatada recientemente por familiares de Yamal y rápidamente se viralizó en redes sociales y medios de comunicación de todo el mundo.
La coincidencia resulta aún más llamativa porque ambos futbolistas podrían enfrentarse este fin de semana en la final de la Copa del Mundo, con Messi liderando a la Selección argentina y Yamal siendo una de las figuras de España.
El recuerdo del fotógrafo
Joan Monfort, autor de las imágenes, recordó que en aquel momento Messi tenía poco más de 20 años y todavía estaba lejos de convertirse en el ícono global que es actualmente.
El fotógrafo describió el hallazgo de la fotografía como una verdadera «serendipia», una situación en la que se encuentra algo valioso sin haberlo buscado deliberadamente.
También relató que Messi era muy reservado y que la sesión tuvo momentos espontáneos, ya que el entonces joven futbolista no tenía experiencia tratando con bebés.
De una sesión solidaria a una final del mundo
Lo que comenzó como una simple actividad benéfica terminó transformándose en una de las imágenes más simbólicas del fútbol moderno.
Hoy, con Messi buscando sumar otro título mundial a una carrera legendaria y Yamal consolidándose como una de las nuevas estrellas del deporte, aquella fotografía adquiere un significado especial que trasciende generaciones y resume el paso del tiempo dentro del fútbol.
