La Secretaría de Trabajo comenzará en los próximos días una ronda de convocatorias a sindicatos y cámaras empresarias para renegociar más de un centenar de convenios colectivos que quedaron alcanzados por los recientes cambios reglamentarios de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
La medida se produce luego de la publicación de los decretos 407 y 408, que reglamentaron aspectos centrales de la reforma y habilitaron una nueva etapa de negociación entre trabajadores y empleadores. Entre los cambios más relevantes figura el fin de la denominada «ultraactividad», mecanismo que permitía mantener vigentes los convenios colectivos aun después de su vencimiento.
A partir de esta modificación, la Secretaría de Trabajo tendrá un plazo de 30 días para convocar a las partes y abrir instancias de diálogo destinadas a actualizar las condiciones laborales de distintas actividades económicas. El objetivo oficial es que los nuevos acuerdos entren en vigencia desde enero de 2027.
Entre los temas que podrían discutirse figuran la implementación de bancos de horas para reemplazar parte del sistema de horas extras, cambios en la organización de las jornadas laborales y esquemas de remuneración vinculados a la productividad.
Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa busca modernizar convenios que, en muchos casos, fueron diseñados hace varias décadas y ya no reflejan las dinámicas actuales del mercado laboral. Además, remarcan que la nueva normativa promueve una mayor descentralización de las negociaciones y habilita acuerdos específicos por empresa.
Sin embargo, distintos sectores sindicales manifestaron su rechazo a la reforma y anticiparon que podrían impulsar nuevas acciones judiciales para cuestionar algunos de sus aspectos. También advirtieron sobre la posibilidad de profundizar las medidas de protesta si consideran que las modificaciones afectan derechos laborales adquiridos.
La renegociación de convenios aparece así como uno de los principales desafíos de la agenda laboral para los próximos meses, en un contexto de tensión entre el Gobierno, los gremios y el sector empresario sobre el futuro de las relaciones laborales en el país.
