La senadora nacional Patricia Bullrich atraviesa uno de los momentos de mayor tensión política desde su incorporación a La Libertad Avanza, al combinar gestos de autonomía con reiteradas muestras de respaldo al gobierno de Javier Milei.
En las últimas semanas, la ex ministra de Seguridad tomó posiciones que se diferenciaron de la estrategia impulsada por la Casa Rosada en temas sensibles, generando incomodidad dentro del oficialismo. Sin embargo, desde su entorno aseguran que esas discrepancias no implican un alejamiento del espacio libertario ni una ruptura con el Presidente.
Uno de los episodios más significativos ocurrió durante el tratamiento del pliego de la jueza María Verónica Michelli. Bullrich anticipó que no acompañaría la postura impulsada por el Poder Ejecutivo, una decisión que abrió un fuerte debate interno y obligó a la dirigencia libertaria a contener la situación.
La senadora sostuvo públicamente que expresar diferencias forma parte de su responsabilidad política, aunque aclaró que continúa respaldando el proyecto de gobierno. En ese sentido, remarcó que una discrepancia puntual no modifica su apoyo a las transformaciones impulsadas por Milei.
La tensión también alcanzó a la conducción política del espacio. Días atrás, Bullrich mantuvo una reunión privada con Karina Milei, en un gesto interpretado como un intento de bajar el nivel de confrontación interna y reafirmar la unidad dentro de La Libertad Avanza.
Según trascendió, la legisladora incluso puso a disposición su renuncia a la presidencia del bloque oficialista en el Senado luego de expresar su desacuerdo con la estrategia del Gobierno, aunque finalmente continuó en el cargo tras conversar con el Presidente.
Dentro del oficialismo reconocen que Bullrich conserva un peso político propio que le permite actuar con mayor autonomía que otros dirigentes del espacio. Esa independencia, sin embargo, suele generar fricciones con sectores alineados directamente con Karina Milei y con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
En paralelo, continúan las especulaciones sobre una posible candidatura de Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires para las elecciones del próximo año. Aunque desde su entorno evitan confirmar definiciones, su creciente actividad política en territorio porteño alimenta las versiones sobre una eventual postulación.
Mientras tanto, el oficialismo se prepara para nuevos desafíos legislativos, entre ellos la discusión de la reforma política y la eventual eliminación de las PASO, un proyecto que todavía enfrenta dificultades para reunir los apoyos necesarios en el Congreso.
