El Gobierno de Corrientes anunció este viernes un aumento salarial del 10% para los trabajadores estatales provinciales, una medida que también alcanzará a jubilados y pensionados y que impactará en el medio aguinaldo de junio. Sin embargo, pese al incremento, los ingresos continúan lejos de cubrir el costo de la canasta básica total en la región.
El anuncio fue realizado por el ministro de Hacienda y Finanzas, Héctor Grachot, quien confirmó que la mejora salarial comenzará a abonarse con los haberes de junio y que el aguinaldo se liquidará desde el próximo 16 de junio.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que la medida busca “defender el poder adquisitivo” frente al contexto inflacionario y remarcaron que el aumento demandará una inversión cercana a los 120 mil millones de pesos. El Gobierno también destacó que los salarios iniciales de la administración pública quedarán por encima del millón de pesos.
Sin embargo, distintos informes privados muestran que una familia tipo en Corrientes necesita actualmente más de 1,2 millones de pesos para no caer bajo la línea de pobreza. En ese escenario, el incremento vuelve a quedar por detrás del costo real de vida y expone las dificultades de miles de trabajadores para llegar a fin de mes.
Además, el propio Gobierno reconoció una fuerte caída de los ingresos por coparticipación nacional durante el primer cuatrimestre del año, con una merma estimada en 40 mil millones de pesos, lo que también condiciona las cuentas provinciales.
La suba alcanzará a todos los sectores de la administración pública. En Administración General, Vialidad y Excombatientes se incrementará un 10% la asignación de clase y se sumarán 75 mil pesos remunerativos. En Seguridad habrá mejoras sobre el valor punto y adicionales específicos. Salud tendrá aumentos en guardias y becas, mientras que los docentes recibirán una suba al básico más un incremento remunerativo de hasta dos cargos.
Aunque desde el oficialismo sostienen que el aumento ayudará a dinamizar el consumo y aliviar el bolsillo estatal, gremios y trabajadores remarcan que los incrementos siguen corriendo detrás de la inflación y del encarecimiento de alimentos, servicios y alquileres.
