El presidente Javier Milei buscó bajar el tono de la tensión con la Iglesia Católica luego de las críticas realizadas por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum del 25 de Mayo. El mandatario calificó como una “opinión válida” el mensaje del religioso y confirmó que el Gobierno espera la visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre.
Durante una entrevista radial, Milei sostuvo que las palabras de García Cuerva estuvieron “dentro de un encuadre sobre las sagradas escrituras” y evitó profundizar cualquier enfrentamiento público con la Iglesia, en contraste con las críticas lanzadas desde sectores de La Libertad Avanza.
“No tengo nada de qué quejarme”, expresó el jefe de Estado al minimizar el contenido de la homilía pronunciada durante la ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana.
El Presidente sí marcó una diferencia con el arzobispo respecto a las referencias sobre el “terrorismo en redes sociales”, una definición que consideró “exagerada”. Según argumentó, “la lógica de Twitter” no refleja necesariamente cómo se relacionan las personas en la vida cotidiana.
Además, Milei realizó una interpretación personal de uno de los pasajes mencionados durante el Tedeum y volvió a cuestionar el rol del Estado. “A la persona que tiene problemas de invalidez no lo llevan al oficial romano, lo llevan a Jesucristo”, afirmó.
Las declaraciones del mandatario se dieron mientras la Casa Rosada busca mantener un vínculo institucional sin sobresaltos con la Iglesia, especialmente ante la posibilidad de concretar una visita papal al país. En ese sentido, Milei aseguró que es “altamente probable” que León XIV llegue a la Argentina en noviembre.
Sin embargo, dentro del oficialismo surgieron voces mucho más duras contra García Cuerva. El diputado libertario Alberto “Bertie” Benegas Lynch salió a cuestionar al arzobispo y lo calificó como un “militante con sotana”.
El legislador acusó al religioso de “romantizar la pobreza”, de estar influenciado por el socialismo y de mantener posiciones cercanas al peronismo. También cuestionó el vínculo entre la Iglesia y el Estado, al sostener que “la unión religión y Estado fue receta del horror en Europa”.
Las críticas de Benegas Lynch se dieron luego de la homilía en la que García Cuerva llamó a frenar “la división y la polarización” y advirtió sobre las consecuencias del individualismo en la sociedad argentina.
“Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo”, había expresado el arzobispo ante funcionarios nacionales durante el Tedeum por el 25 de Mayo.
Mientras desde el Gobierno intentaron relativizar el contenido del mensaje religioso, el episodio volvió a dejar en evidencia las tensiones internas dentro del oficialismo respecto de cómo responder a las críticas provenientes de distintos sectores sociales e institucionales.
