El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, dispuso el envío de fondos extraordinarios a municipios del interior provincial en medio de las dificultades financieras que atraviesan varias comunas por la caída de la coparticipación y la baja recaudación local.
Las asistencias fueron oficializadas a través de los decretos 740 y 741, ambos fechados el 8 de abril, mediante los cuales la Provincia otorgó adelantos de coparticipación y aportes no reintegrables a intendencias correntinas.
Según la documentación publicada parcialmente en el Boletín Oficial, el Ejecutivo provincial autorizó un total de $80 millones en adelantos de coparticipación. Los recursos deberán ser devueltos posteriormente al Tesoro provincial mediante retenciones automáticas sobre futuros envíos de fondos coparticipables.
En paralelo, otro decreto habilitó aportes no reintegrables destinados a brindar “apoyo económico” a municipios, aunque la información oficial no detalla cuáles fueron las comunas beneficiadas ni cuánto dinero recibió cada una.
La ausencia de los anexos completos generó cuestionamientos debido a la falta de precisiones sobre el destino de los fondos públicos y los criterios utilizados para definir la asistencia financiera.
El auxilio provincial llega en un contexto de creciente preocupación entre intendentes por el deterioro de las cuentas municipales. La caída de la coparticipación federal impacta directamente en los recursos que reciben las comunas, mientras que la recesión económica también afecta la capacidad de cobro de tasas e impuestos locales.
En distintos municipios reconocen dificultades para afrontar gastos corrientes, pago de salarios y prestación de servicios básicos, situación que obligó a la Provincia a intervenir con asistencia financiera extraordinaria para evitar mayores complicaciones en las administraciones locales.
