La clasificación de Rosario Central a las semifinales del Torneo Apertura desató una fuerte polémica fuera de la cancha. Luego de la victoria 2 a 1 ante Racing Club, Ángel Di María respondió con dureza a las críticas del presidente académico, Diego Milito, quien había denunciado supuestos perjuicios arbitrales.
El encuentro terminó con triunfo del Canalla en tiempo suplementario gracias a los goles de Ávila y Copetti, pero las expulsiones de Maravilla Martínez y Di Césare encendieron la bronca de Racing. Tras el partido, Milito aseguró que se sintieron “robados” y lanzó una fuerte crítica al fútbol argentino y al arbitraje de Darío Herrera.
La respuesta de Di María no tardó en llegar. A través de sus redes sociales, el capitán rosarino rechazó las acusaciones y sostuvo: “El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales, y eso molesta”.
El campeón del mundo también apuntó contra el peso de los clubes porteños y del periodismo de Buenos Aires. “Los del interior siempre tuvimos que callarnos, pero no nos callamos más”, expresó.
Además, dejó frases directas hacia Milito y la dirigencia de Racing: “Hoy es más fácil pegarle a Central que hacer mea culpa y corregir tus propios errores” y “Muchos de los que quieren cambiar al fútbol no pueden ni dirigir su club”.
La polémica siguió creciendo con la intervención del ex presidente de River Plate, Rodolfo D’Onofrio, quien advirtió sobre posibles controversias arbitrales de cara al próximo partido entre River y Central.
Por su parte, el entrenador canalla, Jorge Almirón, también salió al cruce de las declaraciones de Milito y defendió el triunfo de su equipo: “No sé qué partido vio. Nosotros ganamos bien en la cancha”.
Rosario Central enfrentará este sábado a River Plate en el estadio Monumental por las semifinales del torneo.
