El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió remover a los 22 integrantes del Consejo Nacional de Ciencias, el órgano encargado de asesorar en políticas científicas y supervisar el destino de los fondos públicos destinados a investigación.
La medida impacta directamente en el funcionamiento de la National Science Foundation (NSF), una institución clave en el financiamiento de proyectos científicos en ese país. Según se informó, los consejeros fueron notificados por correo electrónico y sus funciones quedaron finalizadas de manera inmediata, sin que se difundieran explicaciones oficiales sobre la decisión.
El Consejo Nacional de Ciencias cumple un rol central en la orientación de la política científica, ya que evalúa la asignación de recursos y emite recomendaciones tanto al gobierno federal como al Congreso. Sus miembros suelen ser designados por períodos de seis años y provienen de distintos campos del conocimiento.
La NSF administra un presupuesto anual multimillonario destinado a universidades, centros de investigación y laboratorios. En ese marco, se especula con posibles cambios en la asignación de fondos o en la estructura de asesoramiento, aunque no se confirmaron detalles sobre eventuales reemplazos o nuevas designaciones.
La decisión se suma a otras medidas adoptadas en el área científica durante la actual gestión, incluyendo modificaciones en equipos de asesoramiento en distintas áreas. Analistas señalan que estos cambios podrían influir en la planificación y el desarrollo de políticas vinculadas a la investigación y la innovación.
El impacto de la medida será seguido de cerca por la comunidad científica, dado el peso que tiene la NSF en el impulso de proyectos estratégicos y en la formación de recursos humanos en ciencia y tecnología.
