La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal resolvió que la demanda presentada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral deberá tramitar en ese fuero y no en la justicia laboral, en una decisión que modifica el curso del proceso judicial.
El fallo, firmado por los camaristas Rogelio Vicenti y Marcelo Duffy, estableció que el planteo de la CGT cuestiona al Estado en su rol de legislador y se apoya en normas constitucionales y federales, por lo que corresponde su tratamiento en el fuero contencioso administrativo.
La medida implica que el expediente sea remitido desde la justicia del trabajo, donde inicialmente se había presentado el reclamo. El conflicto se originó a partir de una acción de la central obrera que busca declarar la inconstitucionalidad de varios artículos de la reforma laboral aprobada por el Congreso.
Desde el Gobierno habían solicitado el cambio de fuero al considerar que no se trata de una disputa entre trabajadores y empleadores, sino de un litigio contra el Estado nacional. Aunque el fiscal había opinado que la causa debía continuar en el ámbito laboral, la Cámara resolvió en sentido contrario.
En su resolución, los jueces también cuestionaron el trámite previo y señalaron que generó demoras innecesarias, por lo que ordenaron que el proceso continúe en el nuevo fuero para avanzar en la discusión de fondo.
El antecedente inmediato fue la decisión de la jueza Macarena Marra Giménez, quien había aceptado el planteo de inhibitoria presentado por el Ministerio de Capital Humano, lo que allanó el camino para la definición posterior de la Cámara.
En paralelo, el Ejecutivo sostuvo que la CGT no acreditó un perjuicio concreto derivado de la aplicación de la norma y cuestionó su legitimación para impulsar una acción colectiva de este tipo sin demostrar una afectación específica.
La causa continuará ahora en el fuero contencioso administrativo, mientras sigue abierta la discusión sobre la validez de la reforma laboral y su eventual constitucionalidad.
