El ministro de Economía, Luis Caputo, comenzó a delinear una estrategia financiera que incluye la aceleración de privatizaciones con el objetivo de obtener divisas y hacer frente a los compromisos de deuda en los próximos meses.
En ese marco, el Ejecutivo trabaja en los detalles para avanzar con la venta de Agua y Saneamientos Argentinos, una de las principales empresas estatales incluidas en el plan. La intención oficial es lanzar la licitación en el corto plazo y recaudar alrededor de 500 millones de dólares en una primera etapa.
El proceso, que ya registra demoras respecto del cronograma inicial, contempla la concesión de una parte mayoritaria de la compañía a un operador privado, mientras que el resto de las acciones se mantendría en manos de trabajadores o se colocaría posteriormente en el mercado.
Según estimaciones oficiales, el Gobierno busca captar unos 2000 millones de dólares durante 2026 a través de la privatización de empresas públicas, en un contexto de fuertes vencimientos de deuda en moneda extranjera.
Entre los compromisos más relevantes figura un pago previsto para julio, lo que acelera las gestiones para asegurar financiamiento. En paralelo, el equipo económico también negocia líneas de crédito con organismos internacionales como el Banco Mundial, el BID y la CAF.
Además de AySA, otras compañías incluidas en el esquema de privatizaciones son Belgrano Cargas, Corredores Viales, Intercargo y Energía Argentina, entre otras.
El plan forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer las reservas y reducir la dependencia del financiamiento externo en un escenario de acceso limitado a los mercados internacionales.
