La crisis en la forestadora Tapebicuá mantiene en estado de alerta a sus trabajadores, quienes continúan sin certezas sobre la continuidad laboral ni el cobro de salarios adeudados. La planta, ubicada en Gobernador Virasoro, atraviesa una situación crítica desde fines del año pasado.
Alrededor de 400 familias dependen directamente de la actividad de la empresa, que en los últimos meses aplicó suspensiones, reducción de jornadas y recortes salariales. Según denunciaron los representantes de los operarios, el acuerdo provisorio que garantizaba pagos parciales venció a fines de febrero y, hasta el momento, no hubo una nueva propuesta por parte de la firma.
El abogado de los trabajadores advirtió que la empresa ya anticipó que no abonará los sueldos de marzo, lo que agrava el escenario y alimenta la preocupación por un posible cierre. Además, confirmó que la compañía se encuentra atravesando un proceso de concurso preventivo, lo que suma incertidumbre sobre su futuro.
En paralelo, los empleados señalaron que la situación social es delicada, con familias que quedaron sin cobertura de obra social y casos de alta vulnerabilidad, incluyendo personas con enfermedades graves y niños con discapacidad.
Frente a este contexto, surgió la propuesta de reconvertir la empresa en una cooperativa, aunque la iniciativa enfrenta dificultades legales debido al proceso judicial en curso. Mientras tanto, los trabajadores siguen a la espera de definiciones que permitan destrabar el conflicto y garantizar la continuidad laboral.
