La investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma nuevos capítulos en la Justicia. El fiscal federal Gerardo Pollicita prepara una serie de medidas para esclarecer el origen de los fondos utilizados en la compra de propiedades y otros movimientos financieros bajo sospecha.
Uno de los momentos clave será la declaración de la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien certificó la adquisición de un departamento en el barrio porteño de Caballito. La profesional deberá presentarse en los tribunales de Comodoro Py para detallar las condiciones de la operación, en una audiencia en la que estará obligada a declarar bajo juramento.
La causa también está a cargo del juez Ariel Lijo, quien junto al fiscal busca determinar si existieron irregularidades en la compra del inmueble y en otras operaciones vinculadas al funcionario. En ese marco, se analiza solicitar una tasación oficial del departamento para establecer su valor real y contrastarlo con el monto declarado.
En paralelo, la investigación se extiende a una vivienda en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Documentación reciente indica que la propiedad habría estado inicialmente a nombre de un tercero, lo que abre nuevos interrogantes sobre la operatoria y la titularidad final del bien.
Además, la Fiscalía avanza en la recopilación de información patrimonial del funcionario y su entorno, incluyendo declaraciones juradas, registros de vehículos y movimientos financieros. El foco está puesto en determinar si hubo un crecimiento patrimonial que no pueda ser justificado con los ingresos declarados.
El caso se originó a partir de una denuncia que advierte inconsistencias en las declaraciones juradas de Adorni y la posible omisión de activos. La investigación sigue en etapa preliminar, pero podría derivar en definiciones judiciales de mayor alcance en las próximas semanas.
