La crisis del transporte de pasajeros en el interior del país se profundiza y ya genera preocupación por la posible interrupción de servicios. La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) advirtió que el sistema atraviesa una situación crítica y que existe un “riesgo real” de que empresas dejen de operar en distintas ciudades.
En un comunicado dirigido a los usuarios, la entidad señaló que la problemática dejó de ser administrativa para convertirse en una cuestión de “supervivencia operativa”. Según detallaron, muchas compañías ya no pueden afrontar el pago de salarios ni garantizar el mantenimiento básico de las unidades, lo que está derivando en recortes y paralizaciones parciales.
Entre los principales factores que explican la crisis, el sector apuntó a la deuda del Estado nacional por compensaciones tarifarias, especialmente por los fondos de la SUBE correspondientes a los primeros meses de 2026. También remarcaron el fuerte aumento del gasoil, que impacta directamente en los costos, y la falta de financiamiento para cubrir los beneficios y gratuidades que alcanzan a casi un 20% de los pasajeros.
A este escenario se suma una caída sostenida en la cantidad de usuarios, que según las empresas ronda el 30% en el último año, y la creciente competencia del transporte informal, que agrava aún más la situación del sistema formal.
En Corrientes, el impacto de la crisis ya se hace visible. Desde el fin de semana, las empresas redujeron el servicio nocturno y dejaron de operar después de las 22, una medida que afecta directamente a miles de usuarios que dependen del colectivo para regresar a sus hogares.
Desde FATAP insistieron en la necesidad de una intervención urgente para evitar el colapso del sistema. “Sin soluciones concretas, no se podrá garantizar un servicio seguro, continuo y de calidad”, advirtieron.
