En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que existe una posibilidad concreta de alcanzar un acuerdo con Irán en un plazo muy corto, incluso “en cinco días o menos”.
Durante una entrevista televisiva, el mandatario sostuvo que Teherán busca avanzar con urgencia en una negociación. En ese marco, reveló que emisarios clave de su administración, como Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron reuniones recientes con representantes iraníes para destrabar el conflicto.
Las declaraciones se dan en paralelo a una tregua temporal anunciada por Washington, que suspende por cinco días los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes. Según explicó Trump, la medida busca generar condiciones para avanzar en un entendimiento diplomático tras una serie de contactos que calificó como “productivos”.
La decisión representa un giro en la estrategia estadounidense, luego de que el propio Trump amenazara con bombardear centrales eléctricas si Irán no habilitaba el tránsito en el estratégico Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio global de energía.
Desde Teherán, la respuesta fue cautelosa pero positiva. Autoridades iraníes interpretaron la pausa en los ataques como una señal de retroceso por parte de Estados Unidos, aunque advirtieron que cualquier ofensiva futura podría desencadenar represalias a gran escala en la región.
El escenario sigue siendo incierto, con tensiones latentes en torno a instalaciones energéticas y rutas comerciales estratégicas. Sin embargo, la posibilidad de un acuerdo en el corto plazo abre una ventana diplomática en un conflicto que amenaza con escalar a nivel global.
