La decisión del Gobierno nacional de retirarse de la Organización Mundial de la Salud generó repercusiones en el ámbito sanitario, y desde Corrientes el ministro de Salud Emilio Lanari advirtió sobre posibles consecuencias, especialmente en el acceso a información epidemiológica global.
A nivel nacional, la medida fue defendida por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Salud Mario Lugones, quienes sostienen que el país continuará cooperando en materia sanitaria a través de acuerdos bilaterales y organismos regionales, priorizando la autonomía en la toma de decisiones.
En ese marco, se aclaró que Argentina mantendrá su vínculo con la Organización Panamericana de la Salud, aunque Lanari remarcó que existen diferencias clave entre ambos organismos. Según explicó, la OMS brinda acceso a información global y sistemas de alerta temprana fundamentales para anticipar brotes y tomar decisiones sanitarias.
El funcionario también vinculó la medida con un alineamiento internacional, en referencia a la postura adoptada por Donald Trump en Estados Unidos, y planteó que abandonar espacios multilaterales puede generar dificultades a futuro.
Entre sus principales preocupaciones, destacó la posible pérdida de acceso directo a datos epidemiológicos internacionales. Señaló que este tipo de información resulta clave para entender fenómenos que trascienden la región y pueden impactar en el país, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19 o en casos recientes de enfermedades importadas.
En ese contexto, Lanari puso en duda cómo se canalizará en adelante la información científica y sanitaria, al depender exclusivamente de intermediaciones regionales, lo que —según advirtió— podría limitar la capacidad de respuesta ante emergencias.
