El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, reconoció que la provincia atraviesa un escenario de “estrés financiero” en medio de una caída sostenida de los recursos coparticipables y anticipó que los aumentos salariales para docentes y empleados públicos serán “racionales”, en línea con el contexto económico.
El mandatario señaló que la coparticipación federal acumula ocho meses consecutivos de retroceso, situación que —según explicó— impacta tanto en las cuentas provinciales como en las municipales. En ese marco, varios intendentes debieron solicitar adelantos de coparticipación o aportes no reintegrables al Ejecutivo para afrontar el pago de salarios y garantizar servicios básicos.
En declaraciones a un medio local, Valdés sostuvo que “el contexto nos obliga a ser muy responsables con nuestros recursos” y expresó su expectativa de que el acuerdo salarial con los gremios docentes se concrete en el transcurso de la semana.
Oferta limitada y negociación abierta
La semana pasada, el Gobierno provincial propuso un incremento del 6% para marzo, cifra que fue considerada insuficiente por los sindicatos. No se descarta que en la nueva reunión prevista entre autoridades de Educación, Hacienda y Finanzas y los representantes gremiales la oferta pueda elevarse a un rango de entre el 10% y el 11%.
Mientras tanto, la tensión se mantiene en el sector docente, que reclama una recomposición salarial acorde al impacto inflacionario y advierte sobre la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos meses.
Municipios en alerta
La caída de ingresos también repercute en los municipios, que dependen en gran medida de la coparticipación para sostener su funcionamiento. En muchos casos, los fondos extraordinarios enviados por la Provincia se destinan casi exclusivamente al pago de sueldos y a cubrir prestaciones esenciales como recolección de residuos, barrido y controles de tránsito.
El reconocimiento explícito de un escenario de “estrés financiero” por parte del gobernador expone las dificultades fiscales que atraviesa Corrientes y abre interrogantes sobre la capacidad del Ejecutivo provincial para sostener aumentos salariales sin profundizar el ajuste en otras áreas.
